dos iglús de aluminio por la noche

Fotografiando para National Geographic

Davide Monteleone

Con sus escarpadas cumbres volcánicas, sus playas desiertas de arena negra y profundas cascadas, Islandia es un lugar de ensueño para muchos fotógrafos. Pero en un día particularmente frío y sombrío, con su cámara preparada sobre un iglú de aluminio anónimo en los campos de lava de Nesjavellir, cerca de Reikiavik, Davide Monteleone tenía la misión de conseguir una imagen que despertara el interés de los lectores y el deseo de saber más.

colina cubierta de hierba en la sombra © Davide Monteleone | Sony α7R IV + FE 24-70mm f/2.8 GM | 1/125s @ f/6.3, ISO 100

El tema –las crecientes tecnologías de captura de carbono– es increíblemente importante a nivel geopolítico, y el "proceso de descarbonizar debe tratarse de forma tan crucial como un conflicto", explica Davide. "Hemos creado un problema y ahora tenemos que diseñar la forma de resolverlo. Estas máquinas son las armas que la humanidad está construyendo para salvarnos".

La realidad de fotografiar estas tecnologías, sin embargo, es a menudo problemática. "El problema para mí era cómo ilustrar una historia sobre algo que ni siquiera se puede ver. Fuimos a documentar un sistema de captura de carbono, y, como sucede con la mayoría de estas tecnologías, el atractivo a nivel visual es mínimo, aunque su potencial sea increíblemente importante. Por tanto, teníamos que centrarnos en los científicos y en sus creaciones cruciales que intentan capturar el dióxido de carbono del aire y almacenarlo bajo tierra o reducirlo mediante proyectos en el mar".

enorme mecanismo de perforación visto desde arriba © Davide Monteleone | Sony α7R IV + FE 24-70mm f/2.8 GM | 1/60s @ f/2.8, ISO 1600

Para el artículo, visitamos nueve de estos lugares de captura de carbono en Europa y el resto del mundo a lo largo de un período de ocho meses, pasando unos días o varias semanas en cada ubicación. "La realización de estos artículos requiere mucho trabajo de investigación, y el fotógrafo se involucra mucho con los equipos editoriales en términos de planificación y toma de decisiones", explica Davide. "Así que, aunque un proyecto de esta envergadura y gravedad puede provocarte cierta ansiedad, el nivel de implicación e inversión que le dedico contrarresta cualquier nerviosismo".

A pesar de estas dificultades, tras 12 horas agotadoras en Nesjavellir, Davide obtuvo una imagen digna de la portada de la edición de noviembre del 2023 de National Geographic.

dos submarinistas en el mar por la noche © Davide Monteleone

Davide abordó el proyecto con una cámara de gran formato, un dron y su Alpha 7R IV de Sony , un modelo que describe como "increíblemente eficiente, porque hace todo lo que necesito de forma rápida y sencilla". El proceso de trabajar con estas cámaras pequeñas y ligeras de full-frame me recuerda a la forma en que las primeras cámaras de cine de 35 mm revolucionaron el trabajo documental a mediados del siglo XX. Además, con 60 megapíxeles, su calidad puede competir con cámaras mucho más grandes y costosas".

"Durante largos días en duras condiciones, también hace gala de un rendimiento excepcional y puedo confiar en ella para capturar más de mil fotos con una sola carga de batería, resistiendo al mismo tiempo al frío de Islandia o la humedad de la República Democrática del Congo", dice Davide.

Recordando la creatividad necesaria para superar lo que a simple vista podría considerarse como "bastante feo y aburrido", Davide explica que, a diferencia de las zonas de conflicto, que son altamente reactivas, proyectos como este requieren paciencia e inspiración.

primer plano de un accesorio de perforación © Davide Monteleone | Sony α7R IV + FE 16-35mm f/2.8 GM | 1/125s @ f/13, ISO 100

"Así pues, empecé a trabajar con mi equipo para resolver el problema, aplicando diferentes ideas y viendo qué funcionaba", continúa, "como por ejemplo, ¿podríamos cambiar la perspectiva de la toma para que cuente mejor la historia, adoptar algunas ideas de la fotografía industrial, usar la luz de forma creativa o trabajar a otra hora del día? Para el iglú terminamos trabajando por la noche e iluminándolo con un dron en movimiento". Davide también esperaba que aparecieran las auroras boreales, pero, como suelen advertir los lugareños, cuando hablas de ellas no aparecen.

primer plano de un diamante refractando la luz © Davide Monteleone | Sony α7R IV + FE 90mm f/2.8 Macro G OSS | 2s @ f/22, ISO 100

"Considero que, en definitiva, hicimos un buen trabajo" explica; "al fin y al cabo fue elegida como portada de la revista". Es una foto que resulta atractiva pero que plantea ciertas preguntas: uno quiere saber qué es el iglú y qué está haciendo. Resulta atractiva en un sentido futurista, pero el paisaje (algo alienígena) del campo de lava también provoca cierta aprensión. Habla de una promesa, pero también de los desafíos que se presentan y a los que podríamos enfrentarnos si no los abordamos".

De esta forma, Davide se percibe como un traductor. "La fotografía en sí misma no explica nada, pero si gracias a ella la gente se anima a leer sobre la captura de carbono, entonces habrá cumplido su misión. La función del fotógrafo de documental no es resolver el problema, sino despertar curiosidad para que otros lo hagan".

Esto no ha cambiado mucho a lo largo de la historia, dice Davide, comparando su papel con el de aquellos que documentaron la revolución industrial, como el fotógrafo Lewis Hine. "Nuestra tarea es evidenciar una nueva revolución industrial y retratar estos artículos de transformación de la energía. Estamos pasando de los combustibles fósiles a las energías verdes, y aunque el proceso de captura de carbono no va a resolver por sí solo los problemas climáticos del mundo, constituye una parte importante de ello. La fotografía en este ámbito también está mejorando: hace cinco años las imágenes de archivo dominaban el cambio tecnológico, mientras que ahora se hace un trabajo mucho más creativo y considerado".

Como muchos fotógrafos, Davide trabaja a menudo un estilo más híbrido, así que tener la opción de grabar vídeo para el artículo de National Geographic con su Alpha 7R IV Sony fue también un componente vital. "Me gusta montar historias que incluyan vídeo, porque son muy eficientes en términos de narrativa, de contar la historia. Especialmente cuando los sujetos son bastante estáticos, como sucede en este proyecto, el movimiento y sonido del vídeo pueden resultar más convincentes".

ingeniero comprobando un dial en una sala de bombeo © Davide Monteleone | Sony α7R IV + FE 16-35mm f/2.8 GM | 1/250s @ f/3.2, ISO 200

Aunque la historia de captura de carbono y del cambio climático es inherentemente geopolítica, Davide encontró que el componente humano era bastante estimulante. "Los científicos siempre se muestran increíblemente apasionados por lo que están haciendo, además de pacientes y emocionados en sus explicaciones", dice para acabar, "aunque sea algo especializado o complejo, o invisible para el resto de nosotros. Saben que estas cosas son absolutamente cruciales en términos de lo que le sucede a nuestro planeta. Y si puedo traducir la energía de esas personas en un mensaje que consiga llegar a muchos, entonces estoy encantado de hacerlo".

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Davide Monteleone

Davide Monteleone | Italy

"Procedo de la tradición de la fotografía documental, pero mi interés radica en fomentar la curiosidad y no tanto en brindar información. La mejor historia no está en la imagen en sí, sino en lo que la rodea y en lo que hay detrás. Lo que se ve en el encuadre es solo una ventana emocional"

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