Al igual que un atleta o un equipo pueden crear tendencias que dejan a todo el deporte o competición tambaleándose a su paso, la famosa fotógrafa deportiva Mine Kasapoğlu revela cómo Sony Alpha ha cambiado por completo las reglas del juego y por qué ha sentado precedente en la fotografía deportiva.
Mine comenzó a utilizar equipos Alpha con la Alpha 9 que Sony lanzó en 2017. “Trabajé con la Alpha 9 en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 en PyeongChang, y creo que ese año fui la única persona que fotografiaba con Sony. Muchos fotógrafos se preguntaban ‘¿por qué?’. Cuando quise darme cuenta, todo el mundo estaba intentando mantenerse al mismo ritmo que yo”.
Ahora trabaja con una gran variedad de deportes, pero Mine atribuye una gran parte de su éxito al cambio de paradigma de la tecnología Alpha. “La Alpha 9 de Sony lo cambió todo para mí. Me permitió mostrar al mundo las posibilidades de la fotografía deportiva” explica. “Recuerdo que cuando estaba fotografiando la Liga Internacional de Natación, se me acercaban con frecuencia nadadores y entrenadores sorprendidos porque nunca habían visto la natación captada como yo lo hacía, y eso me abrió un montón de puertas”. A partir de ahí, Mine explica que, gracias a la Alpha 9 y la Alpha 9 II, pudo hacer las cosas que siempre había querido hacer como fotógrafa: imágenes deportivas creativas y dinámicas, con una nitidez y una calidad increíbles. De repente, la gente se preguntaba: “¿cómo consigue enfocar así cada imagen, a 20 fotogramas por segundo?”
Cuando le preguntamos cómo Sony Alpha ha cambiado la fotografía deportiva, Mine explica que el impacto fue triple: “fotografiar a 20 fotogramas por segundo, saber que podía enfocar con precisión cualquier punto del encuadre; y poder visualizar exactamente cómo iba a quedar la imagen antes de hacerla. Lo cambió todo”.
“La elevada velocidad”, añade, “me permite narrar una historia mejor con mis fotografías. Me gusta centrarme en la expresión del deportista, porque eso es lo que conecta con el espectador. A 20 fps –y, ahora, a 30 fps con mi Sony Alpha 1– puedo capturar la acción y la emoción del momento”.
© Mine Kasapoğlu | Sony α9 II + FE 400mm f/2.8 GM OSS + 1.4x Teleconverter | 1/10000s @ f/4.0, ISO 640
“Enfocar con total confianza en cualquier punto del encuadre fue un salto enorme con respecto a las cámaras réflex”, confiesa. “Al no tener que enfocar en el centro, recomponer y disparar, no me pierdo nada de la acción. Yo diría que muchas de las imágenes que hago actualmente serían casi imposibles antes de Alpha”.
“Lo más gracioso es que la primera vez que me di cuenta de la potencia del enfoque automático con detección de los ojos no fue haciendo fotos deportivas, sino con mis hijas jugando en el patio. Corrían como locas, pero cuando examiné las imágenes, aparecían enfocadas en todo momento. Entendí que, si hubiera utilizado mi antigua cámara, más de la mitad de las imágenes no me habrían servido”.
“El sensor apilado original de la Alpha 9 también fue revolucionario a la hora de establecer una conexión con el sujeto”, dice Mine. “Con otros tipos de sensores se produce siempre cierto retraso, y para un fotógrafo deportivo eso es inaceptable. Sería como intentar competir con una mano atada a la espalda. Tienes que ver qué está sucediendo en el momento en que sucede, de lo contrario, la acción se te escapa de las manos”.
“Cuando comencé a trabajar con la Alpha 9 en eventos como PyeongChang, el alcance del objetivo era limitado”, continúa, “pero ahora tengo todo lo que necesito, excepto quizás un 400mm f/2.8 con un teleconvertidor de 1.4x incorporado”. El FE 400mm f/2.8 GM es como mi bebé. Es el que más uso. Aunque si estoy cubriendo un evento por mi cuenta, utilizo los objetivos FE 24-70mm f/2.8 GM y FE 70-200mm f/2.8 GM OSS colocados en las otras cámaras, todo ello sujeto a un arnés”.
Pese a haber cambiado de la Alpha 9 a la Alpha 9 II y ahora al cuerpo insignia de Sony, el Alpha 1, Mine sigue utilizando las tres cámaras en su trabajo. “Me gusta tener tres cuerpos y tres objetivos”, dice, “y a pesar de que la Alpha 9 tiene ya más de 6 años, se mantiene al nivel de las otras dos en todos los aspectos”.
El viaje de Mine con las cámara Alpha la está llevando ahora a lugares nuevos e inesperados. “Cuando comencé, trabajaba principalmente con deportes de invierno, esquí y natación”, explica, “pero con la ayuda de cámaras como la Alpha 9, Alpha 9 II y Alpha 1, he comenzado a trabajar en la Fórmula 1 y el fútbol, con el Galatasaray en Turquía y por toda Europa. Y este año también trabajaré en un torneo de baloncesto, una maratón y los Juegos del Mediterráneo en Creta”.
“Estas cámaras Alpha me recuerdan en muchos aspectos a esos atletas especiales que durante décadas son los mejores en un deporte porque siempre van un paso por delante de los demás. Por supuesto, la cámara no es lo único que te hace ser un fotógrafo excepcional: la tecnología Alpha te proporciona nuevas posibilidades y nuevas formas de fotografiar. No solo ha mejorado las reglas del juego, sino que lo ha cambiado por completo”.
"Busca la luz, la energía y la emoción; y la captura en el momento clave"