“Para mí”, dice el fotógrafo profesional del deporte del motor, Philip Platzer, “siempre hay una enorme emoción al estar en la pista. Es decir, ¿a quién no se le pone la piel de gallina cuando está tan cerca de coches o motos superveloces?”.
“Una buena imagen de deportes de motor”, continúa Philip, “tiene que combinar el dinamismo de estos temas con la emoción de vivirlos. Hay que introducir en la imagen lo que se siente. Eso puede ser a través de la velocidad, pero también se trata de la perspectiva y los fondos, y de contar la historia de ese día. Tienes que esforzarte por crear imágenes nuevas y diferentes a las de todos los demás fotógrafos del lugar, ¡y son muchos!”.
A lo largo de esta última temporada, Philip ha estado trabajando para Red Bull Ring, un circuito situado en Estiria (Austria), donde ha podido hacer fotografías de Fórmula 1, MotoGP, DTM touring y otros eventos. “Que los aficionados se vuelvan locos es siempre una parte importante de los deportes de motor”, dice, “y fue genial ver el estadio lleno de nuevo. Todo eso forma parte del increíble ambiente que crea este deporte, así que el público también debería formar parte de tus planes”.
Philip dice que siempre busca ángulos y exposiciones más creativos que muestren algo diferente a lo habitual. “Puede tratarse de una toma panorámica muy lenta”, añade, “o una vista desde arriba que la gente no se espera, o algo con una iluminación espectacular. La clave es la paciencia, porque forzar la creatividad no suele funcionar. Por ejemplo, en esta toma del Ferrari de Carlos Sainz Jr., las nubes se cernían sobre la pista, pero me di cuenta de la forma en que el sol iluminaba el fondo, así que seguí con los ajustes de sol que había estado utilizando y los ajustes de 1/4000 seg y f/3.2 hicieron que se marcase la silueta del coche”.
“Una de las formas más llamativas de transmitir velocidad y fuerza al espectador es a través de las tomas panorámicas”, continúa Philip, “y mientras que en la fotografía capturamos momentos, con las tomas panorámicas puede parecer más una imagen en movimiento, aunque sea una imagen fija. Además, es una forma estupenda de aislar el objeto cuando puede que el fondo nos distraiga o no sea bonito, y crear una imagen más llamativa y sencilla”.
Al disparar con una Alpha 9 II de Sony, Philip también se apresura a señalar la estabilización de imagen SteadyShot en el cuerpo de la cámara como una ayuda para las panorámicas.
“Esta imagen es un gran ejemplo de ello”, explica. “Es Marc Márquez corriendo en Austria. Yo estaba trabajando con 470 mm en el FE 200-600mm f/5.6-6.3 G OSS. Me gusta mucho la sensación de velocidad en la imagen que proviene de la velocidad de obturación de 1/50 s, y con SteadyShot activado también usé un monopié, todo lo cual contribuyó a obtener esa extraordinaria nitidez”.
“La Alpha 9 II de Sony ha hecho que mi trabajo sea mucho más fácil y exitoso”, dice Philip, “y principalmente porque el sistema de enfoque automático es una maravilla exclusiva. Ya nada queda desenfocado. Mi enfoque automático siempre está ajustado en AF-C, utilizando sobre todo el área puntual flexible de seguimiento. En algunos casos, también utilizo el modo de área amplia, en el que dejo que la cámara capte los coches cuando entran en el encuadre, lo que resulta especialmente útil si estoy escondido detrás de una barrera y no puedo verlos venir. Siempre me sorprende lo bien que funciona este modo”.
“El modo de ráfaga de 20 fps de la Alpha 9 II también es extraordinario cuando se trata de captar el momento crucial”, continúa Philip, “como el punto en el que los neumáticos de una moto se salen de la pista o el piloto está en el punto más bajo de su inclinación en una curva. Todo ello viene acompañado de un visor electrónico sin pantallas negras, lo que es absolutamente vital, porque de otro modo, con objetivos más largos, sería imposible seguir a estos objetos que se mueven velozmente”.
“En cuanto a la elección de objetivos, uso mucho el FE 70-200mm f/2.8 GM OSS”, dice, “porque tiene un enfoque automático muy rápido y una gran nitidez. Es un objetivo clásico para hacer panorámicas y con el FE 200-600mm es todo lo que necesito en pista. Dicho esto, hace poco utilicé el FE 135mm f/1.8 GM, y aunque se anuncia como un objetivo para retratos, me sorprendió el rendimiento y la mirada que me dio”.
“Todas estas magníficas herramientas me permiten preocuparme menos de los ajustes de la cámara y seguir el momento”, concluye Philip. “El deporte del motor es extremadamente rápido, pero si confías en tu equipo, puedes relajarte al menos durante una vuelta y probar algo nuevo. No tengas miedo de experimentar en ese sentido, porque jugar con las velocidades de obturación o los ángulos poco usuales suele dar lugar a las mejores fotos”.
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