“Estudié ciencias, así que no es de extrañar que esté obsesionada con los detalles", ríe Niveditha (Nia) Ravichandran. Desarrolló su fascinación con la fotografía viendo a su padre jugar con una cámara cuando era más joven, y aprendió por sí misma los principios de la fotografía. Su mirada creativa finalmente se posó en el exigente mundo de la fotografía macro y de objetos. Ahora se está forjando un exitoso camino en la fotografía de alimentos y bebidas; han sido unos meses ajetreados para Nia.
"Crear estas imágenes es un proceso muy meticuloso", dice Nia. "Presto atención a los detalles porque eso es lo que hace que las cosas comunes brillen. Incluso los ajustes más pequeños pueden valer la pena al final. Y lo más gracioso es que puedes ver que los que no son fotógrafos desarrollan el mismo interés", sonríe, "alisando un mantel o quitando migas para una foto de su comida cuando están en un restaurante de moda".
¿Cómo lo hace un profesional? "La principal diferencia entre un aficionado y yo es mi Sony Alpha 7 IV", nos confiesa. "Me comprometo a que la bebida sea la estrella de la escena. Un chef con talento, un barman o un barista han puesto su alma en ello, así que debo hacer exactamente lo mismo. Esto se consigue escogiendo la luz, el fondo, el atrezo y la cámara adecuados. Mi Alpha 7 IV aporta precisión a la imagen, consiguiendo el punto focal con una nitidez sin igual.
La luz es quizá igual de importante cuando se fotografían bebidas, dice Nia, y controlar lo que distingue realmente un buen trabajo de uno malo. "La terrible iluminación superior hace que se produzcan horribles sombras y todo parezca poco apetitoso y aburrido", explica. "Pero introducir una retroiluminación, incluso de una ventana, puede hacer que todo se vea mejor al momento. Esto puede crear reflejos en el líquido y mostrar el color y la textura de las burbujas, el hielo o la condensación. La retroiluminación también te ayuda a evitar esos feos reflejos".
Además de la iluminación, el éxito proviene de usar efectos especiales físicos, dice. "Existen muchos trucos en la fotografía de alimentos y bebidas en los que me apoyo. Con las bebidas, utilizo hielo de silicona que no se derrite ni cambia el color de una bebida; además no añade condensación al vaso”.
Un gran ejemplo es cuando Nia trabaja con vapor. "Empiezo sacando las fotos contra un fondo más oscuro, para que destaque", explica, "luego utilizo una pequeña máquina de humo. Pongo una brizna de humo sobre y detrás del vaso y disparo el obturador de mi Sony Alpha 7 IV usando un mando a distancia Sony RMT-P1BT. La cámara también está configurada a una velocidad de obturación rápida para congelar la forma del humo y su modo ráfaga a 10 fps significa que puedo elegir los mejores remolinos. Es posible que tenga que repetirlo cuatro o cinco veces, pero los resultados merecen la pena”.
Ver sus imágenes es más fácil para Nia gracias también a la Alpha 7 IV. "Buscar esos detalles significa mirar mucho la pantalla", explica, "y aunque normalmente utilizo un portátil, la LCD trasera de 3" y alta resolución de la Alpha 7 IV ofrece una visión aún mejor. Sobre todo sus colores son vivos y lo suficientemente reales para que pueda ver qué funciona si cambio el fondo o la luz".
El sensor de alta resolución de la Sony Alpha 7 IV también cuenta con todo el rango dinámico que necesita, dice Nia. "A veces, si estoy haciendo fotos de humo o de hielo cayendo en un vaso, busco esas velocidades de obturación más rápidas", explica, "así que incluso si subexpongo un poco, sé que toda la información que necesito estará en el archivo. Y el tamaño puro de sus archivos encanta a mis clientes de impresión".
Trabaja principalmente con los objetivos FE 90 mm f/2.8 Macro G OSS, el FE 24-105 mm f/4 G OSS y el FE 50 mmm f/1.2 G Master, y dice "el macro es lo mío para tomas como estas porque me encanta la forma en que captura todas las texturas en la comida y la bebida", añade Nia. "Puedo capturar fácilmente los detalles que cuentan la historia del producto. A menudo cambio al objetivo 24-105 mm si hago flat-lays, o al 50 mm si quiero algo más de contexto, porque el espacio puede ser igual de importante a la hora de contar la historia. Pero, todos los objetivos de Sony cuentan con un enfoque y claridad increíbles, así que merece la pena experimentar con fotos de diferentes estilos".
Escoger la combinación de cámara y objetivo adecuada, el fondo, y trabajar con los detalles es parte del viaje creativo, dice Nia. "Vivimos en un mundo hambriento de imágenes y aunque parezcan simples, las mejores imágenes habrán visto una serie completa de decisiones que se tomaron en su creación. Los pequeños detalles pueden llevar la foto al siguiente nivel, y esto es cierto también para las cámaras como la Sony Alpha 7 IV".