Parece mentira que el FE 16-35mm f/2.8 GM original de Sony saliera a la venta hace 6 años. ¡O el tiempo vuela o yo me estoy haciendo mayor! En cualquier caso, es maravilloso constatar que Sony está actualizando el diseño de todos sus objetivos. Las mejoras que introdujeron en el 24-70mm y el 70-200mm G Masters fueron impresionantes, y ambos objetivos han supuesto una gran diferencia para mi trabajo fotográfico. Al examinar las especificaciones del nuevo 16-35mm me di cuenta de que iba a ser más pequeño y ligero, pero ¿ofrecería alguna cosa más en cuanto a actualización del original?
El 16-35mm f/2.8 GM II es, efectivamente, más pequeño y ligero que su predecesor, e incluye la grata incorporación de un anillo de apertura manual (un elemento que utilizo cada vez más para trabajar con vídeo). Al hacer zoom, el cuerpo se alarga aproximadamente 1 cm, por lo que no supondría ningún problema a la hora de utilizarlo con un cardán. En cuanto al peso, es de apenas 547 g (frente a los 680 g del original), es decir, casi un 25 % más ligero. No es una gran diferencia en términos reales, pero me dio que pensar respecto a la perspectiva más amplia.
El trío "estándar" de objetivos que muchos fotógrafos utilizan es el formado por el 16-35mm, el 24-70mm y el 70-200mm, todos ellos a f/2.8. En el caso de los objetivos de Sony, las versiones anteriores tienen un peso total de más de 3 kg. Las nuevas versiones Mk II pesan algo menos de 2,3 kg, una diferencia de 759 g que, casualmente, equivale más o menos al peso de mi Alpha 7R V. Cuando vas de excursión buscando lugares adecuados, esa reducción de peso puede suponer una gran diferencia.
Impresionado ya con las mejoras del objetivo, estaba deseando salir a probarlo. Como vivo en los Países Bajos, me sobran lugares interesantes cerca de casa, y mi primera parada fue en un molino de viento cercano, al amanecer.
Me encantan los objetivos gran angular, así que siempre hay una serie de cosas que me gusta probar primero. La nitidez es (o solía ser) un problema, pero con los nuevos objetivos G Master II eso es algo que me preocupa menos por la sencilla razón de que estos objetivos son siempre tan nítidos que apenas se nota la diferencia a distintas aperturas, incluso en las esquinas.
Como dije antes, aparte de las mejoras en cuanto a tamaño y peso, no sabía qué otras sorpresas iba a encontrarme, pero en seguida lo descubrí, tan pronto como empecé a utilizarlo.
Respiración de enfoque
La respiración de enfoque es un ligero zoom que se produce al cambiar el enfoque. Este objetivo NO tiene prácticamente respiración de enfoque. Para mí eso es superimportante (y para los videógrafos lo será también). La gente que conoce mi estilo fotográfico sabe que me gusta utilizar la técnica de apilamiento de enfoque en mis tomas de gran angular. Para ello, me acerco mucho al primer plano y utilizo dicha técnica para conseguir que todos los elementos de la imagen salgan nítidos, desde la parte frontal hasta el fondo. Si se dispara con un objetivo que tiene mucha respiración, se pierden efectivamente varios milímetros de distancia focal debido a que el ángulo de visión del primer plano y del fondo van a ser ligeramente distintos. Así que fue una alegría constatar que este objetivo tiene una respiración insignificante.
También esperé un poco a que amaneciera para captar al astro rey, algo que me gusta incorporar a mis imágenes.
Satisfecho con mis tomas y pruebas iniciales, decidí regresar a casa, pero en el camino de vuelta vi junto a la carretera un campo de flores con varios girasoles y otras flores silvestres, probablemente abandonadas para los insectos. Decidí poner el objetivo a prueba para varios primeros planos y descubrí la siguiente característica interesante.
Lo genial de este objetivo es su distancia mínima de enfoque de tan solo 22 cm, muy inferior al del GM original, que tiene una distancia de enfoque mínima de 28 cm. Este enfoque tan cercano significa que el aumento es de 0,32x, frente a los 0,19x del original, lo cual abre enormes posibilidades para hacer primeros planos con un bokeh interesante, y también para apilar el enfoque muy cerca del objetivo.
Volvamos al campo de flores. Lo primero que vi fueron, obviamente, los hermosos girasoles que mencioné antes. He aquí un detalle frontal de uno de ellos tomado a f/8.
También había varias abejas en los girasoles, y no parecía importarles que las fotografiara, así que me acerqué todo lo que pude. Los resultados me dejaron realmente impresionado. Utilizando el enfoque automático para insectos de la Alpha 7R V conseguí enfocar perfectamente a la abeja, y he aquí lo cerca que conseguí llegar. Normalmente nunca fotografiaría este tipo de situaciones con un gran angular, pero el hecho de que exista la posibilidad resulta increíble.
También me llamaron la atención unas margaritas que crecían cerca. Me encanta la suavidad del bokeh y la gran definición del punto de enfoque.
Los objetivos gran angular no solo son estupendos para paisajes sino también para escenas urbanas, así que se me ocurrió fotografiar una tarde lluviosa en Amersfoort, mi ciudad.
En esta toma tuve que utilizar una ISO mayor para conseguir una velocidad de obturación más rápida y mantener en la foto la nitidez de la silueta de mi amigo caminando. A pesar de disparar con el diafragma completamente abierto en condiciones sombrías, al hacer zoom al 100% pude comprobar que la nitidez en todo el encuadre es perfecta.
Fotografiando las estrellas
Uno de mis aspectos favoritos de la fotografía paisajística es hacer tomas de paisajes estelares. Para mi astrofotografía suelo utilizar objetivos prime, porque esa parada o dos paradas adicionales me resultan útiles. Pero si viajo ligero, creo que un objetivo como el 16-35mm funcionaría muy bien.
Por desgracia, no tuve la oportunidad de intentar fotografiar la Vía Láctea puesto que la mayor parte del tiempo estuvo muy nublado y llovía, como suele suceder en los Países Bajos durante esta parte del verano. Y cuando dejó de llover y el cielo se despejó, tuvimos una luna casi llena. Aun así, me atreví a salir y conseguí varias tomas buenas.
Con la luna casi llena, la exposición de 8 segundos iluminó maravillosamente bien el paisaje, pero si se hace zoom en la imagen (hacer clic para ampliarla), se puede apreciar que las estrellas han quedado muy nítidas en todo el encuadre, a pesar de haber hecho la foto con el objetivo completamente abierto.
El mar de Frisia
Mi última excursión para probar el objetivo me llevó al norte, al mar de Frisia, para fotografiar las increíbles marismas que se forman cuando la marea está baja.
Al llegar, la experiencia no me decepcionó. Aunque me recibió (y empapó) una nube pasajera, me di cuenta de que estaba en el lugar adecuado. Se apreciaban texturas de barro por todas partes, y la nube de lluvia que acababa de caerme encima formaba al alejarse unas nubes preciosas. Para mí, estas texturas de barro dan mucho juego: se pueden encontrar infinitas composiciones con líneas conductoras por todas partes.
Al aproximarse al suelo se obtiene una perspectiva completamente nueva en la que se puede jugar con las líneas que van guiándote en el interior de la imagen. Como los dibujos que forma el barro no son muy extensos, aquí también hice uso del apilamiento de enfoque para que todas las líneas quedaran nítidas desde la parte frontal hasta el fondo.
En resumidas cuentas, este objetivo no solo es mejor que el 16-35mm original en todos los sentidos, sino que también añade más versatilidad. Una pregunta que me planteo es si preferiría utilizar este objetivo en lugar de mi 12-24mm f/2.8 GM favorito. Si el peso no es problema, probablemente me quedaría con el 12-24mm, pero en todo viaje en que el peso sea importante me decantaría por el 16-35mm f/2.8 GM II. Además, la posibilidad de utilizar un sistema de filtro en todo el trío de lentes resulta útil.
Lo que es indudable es que Sony ha conseguido una excelente mejora del 16-35mm GM que sacó hace 6 años, y estoy seguro de que a muchos fotógrafos (y me incluyo) les va a alegrar mucho.
"Me obsesiona conseguir la toma perfecta"