En el mundo del automóvil, la competición lo es todo. La necesidad de crear nuevos diseños y tecnologías, de ser más eficiente, de rodar más rápido o, simplemente, de fabricar el coche más bonito posible, siempre está presente.
Este anhelo competitivo de querer producir lo mejor también está presente en la fotografía automovilística. El fotógrafo Kyle Meyr, en su afán por superarse a sí mismo y evitar formar parte del montón, afirma que siempre está probando nuevas técnicas y estilos, proyectos personales o equipos, como la Sony Alpha 1. «Siempre intento avanzar, progresar e tener nuevas ideas», afirma, «tipo cómo puedo aunar la composición con la narrativa, cómo puedo mostrar la personalidad del coche al máximo o cómo incluir la iluminación o el fondo perfectos».
Buen ejemplo de todo ello es su proyecto "Found in the Forest" (Encontrado en el bosque), en el que fotografía un Porsche 911 vintage iluminado debajo de una sábana sostenida por árboles. «No era un proyecto comercial», explica Kyle, «sino una manera de ponerme a prueba, de soltar el freno de mano creativo. No puedo pasar mucho tiempo sin llevar a cabo este tipo de proyectos que me apasionan. Puede compensar a los clientes que quieren ir sobre seguro con imágenes más estándar, pero también les da una idea de hasta dónde podemos llegar juntos».
«Yo pienso en el coche como una personalidad», continúa; «podemos potenciar su carácter mediante la forma en que se fotografía. Encuentro fondos o ubicaciones que funcionan como herramientas que me ayudan a construir la historia que quiero. Estas fotos del Defender tienen un telón de fondo cuadriculado y nítido que refleja el carácter del coche. Es crudo, casi brutal, encaja con el coche. Con un fondo diferente se construiría una historia distinta».
En otro ejemplo, Kyle inmortaliza este Lamborghini en un puerto de montaña, recién despejado de nieve. «Aquí la idea es que este icónico monstruo V12 haga gala de una enorme presencia en la carretera, y que no haya nada más alrededor. Solo él, dominando la carretera. Cuando se trabaja en estos sitios, también se pueden descubrir paralelismos interesantes, como la verticalidad de las puertas y las torres de alta tensión».
A veces confluyen muchas facetas en la misma toma. «El Porsche 917 fue el coche que transformó la carrera de las 24 Horas de Le Mans», cuenta Kyle. «Hizo que el evento pasara de ser un evento con coches convencionales enfilados para las carreras, a tener modelos fabricados específicamente para Le Mans.
«Fotografiábamos con una réplica», continúa; «en aquel entorno, se puede apreciar la potencia del coche conforme levanta la nieve, que he congelado a 1/800 s, pero también su velocidad con una toma panorámica de 1/80 s».
Asimismo, Kyle percibe similitudes con la Sony Alpha 1 que ahora utiliza para trabajar. «La Alpha 1 tiene muchas de las cualidades de un coche de Le Mans», afirma. «Es sumamente potente, pero cuando miras lo que puede crear, es una maravilla. Las imágenes que produce son como trofeos, hechos por esta herramienta increíblemente dinámica. Es una cámara lista para ir a la guerra y ofrecerte los resultados más bellos».
«En proyectos comerciales, el valor del rango dinámico y la resolución de la cámara es enorme. Por ejemplo, los 50 megapíxeles me dan el espacio suficiente para retroceder y contar la historia completa con todo el fondo que necesito, y después puedo recortarla si hace falta. Y su velocidad es inigualable. Sé que puedo fotografiar a pie de pista, de forma espontánea, a 30 fps en modo RAW, lo cual es indispensable. Después de eso no sé si podría volver a una cámara más lenta».
La Alpha 1 también ofrece un rendimiento de enfoque automático de una fracción de segundo, que Kyle utiliza junto con el modo Expandable Tracking Spot (punto de seguimiento ampliado) para seguir fácilmente a los coches de carreras a 320 km/h. «La forma en que captura y sigue a los sujetos sin perder el enfoque es increíble, puedo confiarle mi vida. Esto es muy importante cuando un coche pasa una sola vez, o cuando se produce un momento irrepetible en el que batalla con un rival».
«Es una cámara muy enfocada a dar lo mejor», concluye Kyle, «y creo que eso es algo de lo que los fotógrafos también pueden aprender. Me he dado cuenta de que la única manera de cumplir o superar nuestros propios objetivos es ser muy decididos. Si vas a hacer una foto, tienes que dedicar intencionadamente tiempo para conseguir que cada uno de los elementos sea perfecto. Tienes que decidir con antelación qué elementos de la técnica y el lugar van a ayudarte a contar mejor tu historia, mucho antes de estar en el lugar».
«Esto es especialmente cierto en la fotografía automovilística», señala, «donde es muy fácil que los fotógrafos se dejen llevar por los objetos y simplemente hagan fotos porque sí. No te agobies y cíñete a conseguir el mejor resultado posible, porque te aseguro que eso también es lo que va a hacer la Alpha 1».
«Dispara a menudo y hazlo a conciencia»