Me llamo Alexandra Surkova y soy una fotógrafa profesional de animales salvajes, afincada en Madrid. En 2020 pasé varias horas en una tienda de campaña, a 40 grados, para fotografiar un búho. Esa experiencia me marcó profundamente, y desde entonces me dedico a la fotografía de animales salvajes.
A día de hoy, soy la típica persona que se levanta entusiasmada a las 3 de la madrugada para presenciar momentos extraordinarios: un lince pasando a mi lado o una cría de búho esperando con la boca abierta a que su madre le dé de comer. Estos encuentros estimulan mi pasión por la fotografía de animales salvajes y me llevan a capturar la belleza y las maravillas del mundo natural.
Tú fuiste una de las primeras personas en probar la Alpha 6700. ¿Cuáles fueron tus primeras impresiones y las características más destacadas para ti?
Cuando saqué la cámara de la caja, lo primero que pensé fue: ¿es posible que una cámara tan pequeña y ligera disponga de todas las funciones necesarias para afrontar una tarea tan complicada como es la fotografía de fauna salvaje? Tras pasar varios días con ella, puedo afirmar con toda seguridad que sí, y que va incluso más allá.
El sistema de enfoque automático con IA de la nueva cámara sienta un precedente en la fotografía de animales salvajes. Imagínate un águila o un buitre escondido entre la hierba. Esta cámara no solo es capaz de enfocar al animal, pese a la inmensa dificultad, sino que además reconoce el ojo. Cuando este no está a la vista, el enfoque se mantiene en el cuerpo del ave, y en cuando el ojo vuelve a ser visible, la cámara lo detecta de inmediato.
¿Cómo contribuirán estas funciones al tipo de fotografía que tú y otras personas del mismo ámbito realizáis?
Me impresionó mucho su diseño y su funcionalidad. La ergonomía ofrece un equilibrio adecuado entre diseño compacto y facilidad de uso, lo que me permitió realizar ajustes rápidos sin apartar el ojo del visor y estar así segura de no perderme ningún momento crucial. Es un verdadero punto de inflexión para la captura de tomas decisivas. Para mí, una de las características más destacadas, sobre todo como fotógrafa de fauna salvaje que soy, es la excepcional portabilidad de la cámara. A pesar de su impresionante variedad de prestaciones de gama alta, la Alpha 6700 mantiene una forma compacta y ligera, por lo que es una compañera estupenda para largas caminatas por la naturaleza. No tengo que comprometer la calidad ni cargar tampoco con un equipo pesado.
En su conjunto, la cámara ha superado mis expectativas. Su cuidado diseño, portabilidad y controles intuitivos la convierten en una excelente opción para los fotógrafos que quieren capturar fácilmente imágenes espectaculares. La recomiendo encarecidamente, tanto a profesionales como a aficionados.
Pero, sinceramente, ¿lo mejor de la cámara? Su precio, que la hace accesible a fotógrafos de todos los niveles, gracias a lo cual una gama más amplia de aficionados puede incorporarse al apasionante mundo de la fotografía de fauna salvaje. Así que, tanto si eres un profesional experimentado como si acabas de empezar, esta cámara es tu pasaporte para capturar momentos impresionantes en la naturaleza sin tener que dejarte un dineral.
Los objetivos son otro componente clave en la creación de imágenes. ¿Qué objetivos Sony utilizaste para tu prueba inicial y por qué?
Mi primera aventura con la nueva Alpha 6700 consistió en utilizar mis objetivos de confianza, el 200-600mm G y el 400mm GM. Ambos han sido fundamentales en mi trayectoria como fotógrafa de fauna salvaje, y su excepcional calidad de imagen permite obtener imágenes de animales salvajes detalladas y llenas de vida.
Como usuaria de la cámara Alpha 1 de fotograma completo, utilizar un modelo APS-C como la Alpha 6700 me proporciona una ventaja gracias al factor de recorte de 1,5x, que me permite fotografiar animales salvajes a mayor distancia. Por ejemplo, el objetivo Sony E 70-350mm f/4.5-6.3 G OSS, que normalmente podría ser suficiente para los animales salvajes, se convierte en un objetivo de 105-525 mm en la Alpha 6700, consiguiendo una distancia focal ideal para este tipo de fotografía. Además, gracias a la compatibilidad total de la cámara con todos los objetivos de Sony, pude utilizar mi super prime 600mm f/4 GM, convirtiéndolo en un increíble 900mm en la 6700. Esto me da la posibilidad de capturar un bokeh impresionante con una distancia focal impensable para un modelo de fotograma completo. Estas características son particularmente útiles para capturar momentos irrepetibles y fugaces del comportamiento de los animales salvajes con todo lujo de detalle.
¿Qué consejo darías a los fotógrafos que se fijan en ti y en tu trabajo?
La fotografía de fauna salvaje es como un emocionante juego del escondite, ¡salvo que los animales no saben que están jugando! La Alpha 6700 podría ser tu arma secreta para capturar esos momentos esquivos y darles vida. Reíos de los encuentros inesperados, aceptad los retos y disfrutad de las divertidas travesuras de los animales salvajes que os encontréis. A través de vuestras imágenes no solo podéis capturar la belleza de la naturaleza, sino también compartir una buena carcajada con vuestra audiencia, recordándoles que la labor de conservación puede ser a la vez impactante y divertida.
¿Tienes algún consejo de despedida para nuestros lectores?
Hay una cosa que me gustaría que recordarais: cada imagen que captáis cuenta una historia. Una buena fotografía de fauna salvaje no consiste en disparar continuamente con la esperanza de conseguir una buena imagen, sino en observar, tener paciencia y usar la intuición. Dedicad tiempo a comprender el comportamiento de vuestro sujeto. Esperad el momento adecuado, la interacción única, el gesto específico que cuenta su propio relato. No se trata solo de documentar, sino de comunicar la esencia de vuestro sujeto. Así que, cuando estáis detrás del objetivo, no os estáis limitando únicamente a hacer una foto, sino que estáis contando una historia. Procurad que sea buena.
Alexandra Surkova es una fotógrafa profesional de vida salvaje afincada en España.