"Todo lo que hago ahora tiene el objetivo de fomentar la concienciación —nos dice el fotógrafo submarino Alexis Rosenfeld—. Quiero mostrar cosas que eduquen e involucren a la gente y que hagan que se comprometan con la salud y el bienestar de los océanos del planeta".
Esa necesidad de fomentar la concienciación nos lleva al último trabajo de Alexis, un proyecto con la UNESCO llamado "1 Ocean, The Anatomy", que acompaña al programa del Decenio de las Naciones Unidas de las Ciencias Oceánicas para el Desarrollo Sostenible, con el objetivo común de la preservación del medioambiente. "Acompaño a la Comisión Oceanográfica de la UNESCO en este programa y utilizo mis fotografías a modo de alegato a favor de la protección del océano —explica Alexis—, la idea es explicar por qué las ciencias oceánicas son tan importantes y su estrecha relación con la protección del planeta. Si no lo entendemos, no podemos hacer nada al respecto".
Uno de los elementos fundamentales del proyecto se centra en explorar el paisaje submarino, sus crestas invisibles, sus planos, sus volcanes sumergidos y sus profundas fosas. "Hasta ahora, desde el punto de vista técnico, resultaba harto complicado capturar estos grandes paisajes bajo el mar —explica Alexis—, pero la llegada de sensores de alta resolución y de gran sensibilidad, como los de mis cámaras Sony Alpha, hace que podamos trabajar a mayores profundidades, con muy poca luz, y contar historias que antes no podíamos".
"El agua de las profundidades absorbe la luz —continúa—, pero habitualmente trabajo con sensibilidades de 800 y 1600 ISO sabiendo que obtendré una calidad de imagen excelente. Hay muchas imágenes que no habría podido conseguir sin mi equipo Alpha. A más profundidad, más importante es la sensibilidad, sobre todo cuando se necesitan velocidades de obturación más rápidas para congelar el movimiento, como en esta imagen de una ballena que se mueve a gran velocidad en las profundidades del mar. Para realizarla, precisé una velocidad de obturación de 1/1250 s y, bajo el agua, lograr algo así resulta, cuanto menos, sorprendente. Antes, no hubiera podido hacerlo".
Así que, aparte de aspectos técnicos como introducir sus cámaras y objetivos Sony Alpha 7R II y III en carcasas estancas, ¿cómo hace Alexis para fotografiar el paisaje submarino? "Para este proyecto —explica—, realicé fotografías en gran angular, uniendo posteriormente las imágenes para captar la magnitud de estos entornos sumergidos. De este modo, realizo varias imágenes por separado, antes de recomponerlas en el ordenador, añadiendo una cierta dimensión y haciendo que estas grandes perspectivas cobren vida".
Al igual que en los paisajes normales, la iluminación es muy importante, nos dice Alexis, pero bajo el agua, a veces la tiene que proporcionar el propio fotógrafo. "Smoking Land", una de sus imágenes favoritas de la serie hasta el momento, es un claro ejemplo de lo anterior. Tomada frente a la costa de Sicilia, a más de 80 metros de profundidad, "se trata de una zona de actividad geotérmica y de erupción de gases —explica—, en la que se forman estas increíbles chimeneas volcánicas. Tomé esta foto con el FE 16-35mm f/2.8 GM, uno de mis objetivos favoritos a la hora de realizar fotografías con carcasas submarinas, y la iluminé con dos flashes, con la luz y el enfoque concentrados en las chimeneas. El submarinista del fondo proporciona a la imagen cierta escala, además de retroiluminar la escena gracias a las dos linternas LED de 10 000 lúmenes que sostiene".
En otros casos, le gusta mezclar las estructuras del fondo marino con los peces, como en esta imagen de un banco de peces nadando junto a las gorgonias.
"La única forma de iluminarlas —explica—, era ocultar los flashes bajo el coral y añadir otro para iluminar el primer plano. Esta foto la realicé con mucha paciencia y el FE 16-35mm f/2.8 GM, con el fin de capturar la inmensidad del océano. Es un objetivo que también me permite enfocar de cerca —continúa—, algo sumamente importante bajo el mar, pues cuanta menos agua haya entre el objetivo y el sujeto, más nítidas serán las imágenes y más intensos los colores".
Enfocar bajo el agua también puede ser un verdadero reto, pues tiene que ser sumamente preciso, especialmente cuando se producen encuentros fugaces. Afortunadamente, los cuerpos Alpha de Alexis se lo ponen mucho más fácil. "Para los paisajes tienes más tiempo, pero en tomas como esta foto de unos calderones aproximándose hacia mí para luego alegarse, en las que la imagen nunca se queda quieta, el ritmo resulta vertiginoso. Para hacerla, disparé en AF continuo y confié en el modo Flexible Spot de la cámara, fijándolo sobre el sujeto. Funciona increíblemente bien, incluso a través de toda esa agua, y aporta una nitidez increíble".
Con el proyecto de la UNESCO "1 Ocean, The anatomy", que se va a prolongar durante diez años más, a Alexis le queda mucho por descubrir. "Pronto trabajaremos en la Polinesia Francesa, en el mar de Alborán, al sur del Mediterráneo, y seguiremos con el tema de los montes submarinos y los volcanes —nos cuenta—. Cada vez que nos sumergimos, experimentamos increíbles encuentros con la naturaleza y lo que más me entusiasma es que uno nunca puede predecir lo que va a pasar. Cada viaje es único, ya que te adentras en lo desconocido, pero sé que mi equipo Alpha siempre está a la altura de cualquier desafío".
Bajo la superficie, un mundo aparte: mi universo, donde todo parece un cuento de hadas y te deja sin aliento.