«Lo curioso es que, cuanto más viajo, más valoro mi país», afirma el reconocido fotógrafo de paisajes Albert Dros. «Mi trabajo me lleva a lugares increíbles de todo el mundo, pero volver a Holanda es siempre una alegría. Y eso se aplica a multitud de cosas. Me gusta el queso, la leche y mis virutas de chocolate de buena mañana. Pero lo que más me inspira es el paisaje holandés».
Puede que no sea uno de los lugares más fotografiados del planeta, pero Albert desea mostrar que su hogar puede ser igual de espectacular. Tanto es así que lo ha convertido en el tema de un precioso libro ilustrado titulado “La belleza de los Países Bajos”.
Albert ha reunido imágenes tomadas a lo largo de los últimos 10 años, muchas de ellas a pocos kilómetros de su casa, en un libro que busca «que la gente de todo el mundo vea las maravillas de Países Bajos, aunque tal vez sea más importante para quienes viven aquí y han olvidado lo asombroso que puede llegar a ser. Sus grandes cielos, sus molinos de viento, los bosques y las flores reflejados en el agua o envueltos en niebla».
Pero, ¿cómo consiguió Albert crear suficientes imágenes maravillosas para llenar un libro? Además de su pasión por el paisaje, también valora la luz y el clima espectaculares, y su dedicación a la búsqueda de ubicaciones. «A menudo la gente piensa que los lugares emblemáticos proporcionan fotos bonitas por sí solos», explica, «pero lo más importante es la luz. La luz y el tiempo pueden crear una escena hermosa en cualquier lugar. De hecho, prefiero estar en un sitio aburrido con una luz increíble que en un paisaje fantástico con mala luz. El libro incluye muchos lugares que no te impresionan hasta que no los ves en la estación del año o con las condiciones adecuadas».
El éxito, afirma, procede de la visualización, la búsqueda y la planificación. «Tienes que imaginarte la belleza en lugares que quizás no parezcan atractivos a primera vista. Paso mucho tiempo en Internet y conduciendo para ver lugares. Y siempre acabo preguntándome cómo se verían en condiciones distintas. ¿Qué aspecto tendrían en invierno, con todo helado? ¿O en primavera, con flores silvestres? ¿Qué tal se verían con los colores otoñales? ¿Y en medio de la bruma? ¿O bajo la luna llena? Tomo nota de todo en un mapa, para que, cuando el tiempo sea propicio, sepa exactamente dónde estar. Y como la mayoría de estos destinos se encuentran a menos de 90 minutos de mi casa, puedo plantarme allí enseguida y aprovechar las condiciones más óptimas; en cambio, cuando viajas miles de kilómetros, tienes que apañártelas con lo que hay».
Un gran ejemplo son las imágenes de Albert de auroras boreales sobre Holanda. «Eran las últimas piezas del libro», recuerda, «justo a tiempo para su publicación. Captar auroras boreales sobre molinos de viento fue increíble, aunque en realidad fue el segundo lugar al que fui aquella noche. El primero no funcionó, pero consulté el mapa y encontré uno mejor. El paisaje no me recibió con mucha actividad, pero después de medianoche el cielo explotó».
El equipo Alpha de Sony le ayudó a capturar ese momento y todos los demás de su libro. «Tomé esa imagen con mi Alpha 7R V y el FE 14mm f/1.8 GM de Sony, una tecnología que hace posible cosas increíbles», dice. «Por ejemplo, esa noche pude exponer a ISO 1600 con una apertura de f/1.8, lo que me proporcionó una velocidad de obturación de solo 1 segundo, así que pude grabar esas cortinas de luz nítidas con la máxima calidad».
«La tecnología de Sony siempre me ha ayudado a trabajar de forma creativa», continúa, «y funciones recientes como los modos integrados en la cámara, muy útiles en el apilamiento del enfoque, son un gran ejemplo de ello. Las uso cuando hago fotografías de setas, pues así logro una nitidez frontal en las escenas de bosques brumosos. Esa y otras tantas funciones me han abierto un mundo de ideas enorme y han simplificado notablemente el proceso fotográfico».
«Pero además de la funcionalidad, es importante la calidad», continúa. «Muchos dicen que los smartphones pueden captar prácticamente cualquier cosa hoy en día, pero solo consigo instantáneas grandes y bonitas, dignas de incluir en un libro, gracias al rango dinámico y a la resolución de mis cámaras Alpha».
Y como el libro ya es un éxito, las fotos de Albert de los Países Bajos están mostrando la belleza del país del mismo modo que lo hicieron en su día los antiguos maestros holandeses.
«Es un enorme cumplido que mis fotos se comparen con sus obras artísticas», termina, «pero cuando me estaba iniciando en la fotografía no sabía mucho sobre ellos. Más tarde, cuando los estudié a fondo, me di cuenta de que compartimos los mismos objetivos y métodos, una combinación de pasión incansable por estos paisajes y las mejores técnicas y tecnologías del momento».
Para conocer mejor a Albert y su obra y comprar su libro, visita el sitio web.
"Me obsesiona conseguir la toma perfecta"