En marzo de 2021, el volcán de Fagradalsfjall despertó y nos mostró de cerca las colosales fuerzas primordiales que han moldeado el planeta. La ubicación y la accesibilidad de su emplazamiento hacían posible acudir a contemplar y documentar el poder y la fuerza de esta maravilla natural. En cuanto vio las imágenes en Alemania, Stefan Liebermann no se pudo resistir: tenía que ir en persona y ser testigo con su Sony Alpha 7C.
Viajar en plena pandemia de COVID-19 implicó una serie de obstáculos. "Cuando llegamos tuvimos que pasar cinco días de cuarentena —comenta Stefan—, ¡pero al final llegamos y fue una auténtica locura!"
Cuando Stefan se plantó allí, estaba activa la primera fisura de la erupción. La apertura de una segunda fisura dificultó el acceso a la zona y elevó el nivel de peligro.
"Estaba totalmente prohibido entrar al área —explica—. No quedaba nadie y la policía vigilaba que se guardasen las distancias. Por suerte, mi acompañante y yo teníamos pases de prensa de Alemania, así que hablamos con los agentes y nos permitieron ir a sacar fotos, aunque nos avisaron de que sería bajo nuestro propio riesgo".
Habitualmente, Stefan se dedica a la fotografía de paisajes o a la astrofotografía con una Sony Alpha 7R III y una Alpha 7 III, pero para esta aventura eligió la Sony Alpha 7C. Es la cámara full-frame sin espejo más pequeña de Sony y cuenta con el mismo sensor de 24,2 megapíxeles que incorpora la Sony Alpha 7 III.
"Si tengo que recorrer grandes distancias a pie cargando con comida y equipo, más vale que la cámara sea tan pequeña y ligera como sea posible. Por eso me decidí por la Alpha 7C —nos cuenta—. La combino con unos cuantos objetivos bien elegidos y consigo los mismos resultados que me daría la Sony Alpha 7 III. Me gustan mucho los pequeños objetivos tipo ‘pancake’ como el FE 24mm f/1.4 GM y el FE 14mm f/1.8 GM o FE 135 f/1.8 GM. Pesan poco y son muy pequeños. Ideales para viajes y caminatas largas".
Stefan se llevó los objetivos FE 16-35mm f/2.8 G Master y 135mm f/1.8 G Master a Islandia. Gracias al objetivo super gran angular pudo capturar la amplitud del paisaje, sobre todo en las fotos de la aurora boreal. Además, la distancia focal de gran angular capta lo que hay en primer plano y así añade profundidad y escala a la imagen. Así, quien ve la foto se siente como si estuviese allí mismo.
"En la fisura no había nadie más que nosotros y dos científicos italianos tomando mediciones —recuerda—. Iban con un equipo de seguridad completísimo, pero nosotros no teníamos nada".
"En aquel momento no me di cuenta, pero el calor de la lava me provocó quemaduras leves en la cara. Tras un día de trabajo, el parasol del objetivo FE 16-35mm f/2.8 G Master empezó a deformarse y derretirse. Las condiciones eran muy duras, ¡pero la cámara y los objetivos se portaron de maravilla!".
Fue una aventura muy exigente, con situaciones tan duras como fotografiar la aurora boreal de noche, a temperaturas inferiores a -20 °C. Pero una vez más, la Sony Alpha 7C demostró que soporta las temperaturas extremas de manera admirable.
En las fotografías de imágenes abstractas, es normal que cueste apreciar la escala, por ejemplo, ante un campo de lava o un paisaje desprovisto de puntos de referencia naturales, como podría ser la vegetación. Stefan aprovecha detalles muy discretos que sirven de referencia para superar este problema. "Al pedirle a mi acompañante que posara o esperar a que se acercara un avión, pude mostrar con claridad qué tamaño tenía la colada o el cráter. En algunas imágenes incluso se puede apreciar lo cerca que estábamos".
Aquí vemos otra imagen del periplo islandés con esa misma técnica: un ave atraviesa la escena y nos revela las dimensiones de la cascada de Skógafoss.
Islandia fue una experiencia maravillosa, sobre todo al haber tenido la oportunidad de fotografiar un volcán en acción. "Qué emocionante, me sentía como un niño —comenta entre risas—. Cuando eres fotógrafo profesional, te acostumbras y te aburres de sacar una y otra vez la misma foto. Pero en esta ocasión, era algo totalmente nuevo. Tomé miles instantáneas, desde ángulos distintos, siempre buscando la imagen perfecta que captase este espectacular paisaje. Y la Sony Alpha 7C fue una compañera genial".
"Es un tipo de fotografía muy especial: no se aprecia con el ojo humano, pero es real"