Silencio, ¡se rueda! Es una frase archiconocida en las producciones de películas en todo el mundo, frase que solía presenciar el foto fija Christophe Brachet, que recurría a una carcasa subacuática para insonorizar su obturador.
Pero gracias a los obturadores electrónicos completamente silenciosos, como los pioneros en las cámaras sin espejo Alpha de fotograma completo de Sony, la tarea de crear imágenes publicitarias sin molestar al equipo ni a los actores se volvió más fácil. Y, aunque tiene que seguir trabajando con cuidado y cortesía, Christophe se centra ahora en la creatividad de su fotografía fija.
Esto nos lleva a uno de sus últimos proyectos: una nueva versión de la serie de televisión El Zorro. “La emisión se estrenará en septiembre de 2024”, explica, “y se grabó entre noviembre de 2023 y marzo de 2024 en Madrid y Almería, en España”.
“Mi objetivo principal es crear imágenes que hagan que la gente quiera ver la película o el programa de TV”, continúa, “y, al igual que les pasa a los actores y a los técnicos, lo que ayuda es leer el guion. Esa búsqueda me permite entender las intenciones y las emociones de escenas particulares y, así, fotografiarlos con mayor eficacia. Si puedo crear imágenes que sean más impactantes que las capturas de pantalla de mi cámara principal, es aún mejor. También hago fotos entre bambalinas y tengo libertad total para crear lo que quiero en el rodaje”.
Para hacer fotos que sigan tan de cerca las intenciones artísticas del director, el director de fotografía u otros creadores implicados en el proceso, el color es muy importante, cuenta Christophe. “La gradación debe ser lo más parecida posible a la calibración de la película, así que trabajo en estrecha colaboración con el cinematógrafo y me aseguro de que utilizo una configuración similar en balance de blancos, el color y la exposición”.
Esta consistencia también implica trabajar con distancias focales similares a las clásicas utilizadas en cinematografía, cuenta Christophe. “Mi objetivo favorito para un foto fija se parecen más en el encuadra a los utilizados por el equipo. Utilizo el FE 24mm f/1.4 GM, el FE 35mm f/1.4 GM, el FE 50mm f/1.2 GM y el FE 135mm f/1.8 GM. Reproducen los sujetos y las escenas de una forma similar a la del metraje, por lo que no desentonan, y eso hace que haya una mejor conexión”.
“Si tuviera que elegir uno de esos objetivos, probablemente me quedaría con el de 135 mm”, admite. “Me gusta tener la borrosidad más bonita en el fondo de la imagen y, con una gran apertura, se consigue perfectamente. Ayuda a que los actores destaquen y compartan sus emociones con el espectador. Eso es lo que engancha a la gente”.
Esos objetivos rápidos también facilitan trabajar con poca luz, “y eso fue especialmente útil en El Zorro”, cuenta, “ya que muchas escenas de acción se grabaron en haciendas iluminadas con velas. Gracias al visor electrónico de mi cámara Alpha, también puedo asegurarme de que la exposición es perfecta cuando fotografiamos. Desde los comienzos de la serie Alpha, vi esa ventaja de la tecnología híbrida, porque los fotógrafos son mucho más eficaces cuando pueden ver en tiempo real cómo saldrá la imagen”.
El obturador global de la Alpha 9 III de Sony está pisándole los talones a los avances de las Alpha, como el obturador silencioso y el visor electrónico que han ayudado a Cristophe a hacer su trabajo, que utilizó en el rodaje de El Zorro junto con la Alpha 1. “Conseguir la primera cámara con formato de fotograma completo con sensor global es una funcionalidad increíble”, admite, “y significa que aún nos esperan grandes aventuras”.
“Una de las ventajas del obturador global es la capacidad de trabajar con cualquier tipo de luz en el rodaje”, continúa, “porque independientemente del tipo de iluminación que se utilice, desde luces led de alta gama hasta paneles abordables, la cámara no captará ningún destello”.
“Y, evidentemente, también cuenta con todas las ventajas típicas de las cámaras Alpha, como el estupendo autoenfoque con seguimiento de sujeto, la velocidad de ráfaga que permite seleccionar la foto perfecta, y el rango dinámico del sensor, que permite editar más fácilmente las luces y sombras. Cuando fotografío en un plató, no puedo pedir una toma tras otras simplemente porque la cámara no ha enfocado o expuesto correctamente, por eso todas estas cosas son vitales”.
Como ocurre en muchas áreas del trabajo fotográfico, en la producción cinematográfica el fotógrafo no es el único que tiene la última palabra respecto a las imágenes que se usan. “La selección final la validan los actores, directores y productores, y para un proyecto como este habrá en total unas 100 de las miles de imágenes”, concluye. “Pero si tuviera que elegir una para mí, sería la del Zorro galopando. Tomada con la Alpha 1 y el FE 135mm f/1.8 GM, con el diafragma totalmente abierto, el personaje se mueve a gran velocidad, pero el enfoque está perfectamente centrado en su ojo. Es un gran ejemplo de cómo mi equipo de Sony nunca me ha defraudado”.
"Lo que más me gusta de mi α7S es que es pequeña y pasa desapercibida, lo que me permite capturar momentos naturales"