Cuando haces fotografía de moda, intentas vender tanto un estilo de vida como las prendas en sí mismas. Esto es algo que el fotógrafo italiano Maki Galimberti hace durante su trabajo, pero debe adaptarse a los diferentes clientes y marcas con los que trabaja.
Una campaña reciente para la que Maki trabajó fue la marca de ropa italiana OVS. “La idea valiente fue hacer que las protagonistas de la campaña fueran mujeres reales, en lugar de modelos. La marca quería que la ropa la llevaran mujeres reales en situaciones auténticas del día a día, para que las imágenes fueran auténticas y reconocibles”.
Ambientado entre tres ciudades italianas: Milán, Palermo y Venecia, Maki admite que el rodaje de la campaña planteó muchos retos logísticos. Ninguna de las localizaciones de las ciudades estaban acordonadas para las sesiones, lo que significó que no solo tuvo que gestionar la dirección de los sujetos, sino también a los ciudadanos en su vida cotidiana.
“Es mucho más difícil fotografiar en público que trabajar en un estudio”, cuenta Maki. “Asegurarme de que el sujeto sigue siendo el centro de la imagen y evitar que se cuelen las distracciones en el fondo es un trabajo difícil”.
La Alpha 1 de Sony ofrece tres características principales que le permitieron a Maki trabajar de manera rápida y fiable para conseguir esas instantáneas, a pesar del caos de la vida urbana italiana. La primera era la velocidad de disparo. Aunque la velocidad de disparo de 30fps de la Alpha 1 es demasiado para fotografía de moda, esto le permite elegir el momento perfecto en el que el movimiento, la forma de las prendas y la expresión del sujeto crean una imagen impecable.
Por otro lado, está la increíble resolución de 50,1 MP creada por el sensor full-frame, que posibilita la creación de imágenes detalladas que el cliente necesita usar en cualquier soporte, desde revistas hasta vallas publicitarias.
Por último, está la velocidad de enfoque. “El AF de seguimiento me permitió centrarme completamente en los sujetos, al mismo tiempo que componía la imagen cuidadosamente para mantener esas distracciones indeseadas fuera del fotograma”, afirma Maki.
El objetivo era crear una serie de imágenes que mostrase a los sujetos de forma natural, con un estilo documental. Una forma con la que Maki lo consiguió fue al fotografiar con el objetivo zoom FE 200-600mm f/5.6-6.3 G OSS de Sony. Aunque la distancia focal de 200-600mm puede parecer una elección extraña para una imagen comercial de moda, la velocidad de enfoque y la versatilidad del objetivo lo convierten en una opción ideal, ya que Maki se desplazaba de un lugar a otro para encontrar los ángulos y escenas perfectos para fotografiar las instantáneas.
“Usar un objetivo más largo y estar más lejos de mis sujetos era menos intimidante para las modelos no profesionales. Las hizo sentir más relajadas”, explica Maki. “El resultado de usar un teleobjetivo también contribuyó al estilo de la imagen: el campo de visión estrecho ayuda a minimizar la cantidad de fondo que se ve en las imágenes y mejora nuestro enfoque en el sujeto. También crea una sensación de imagen robada, similar a la que hacen los paparazzis”.
Al no tener iluminación externa, Maki dependía de la luz del día para fotografiar el proyecto. “Prefiero la luz cálida y suave de las primeras horas de la mañana o del anochecer. Es la luz ideal para iluminar delicadamente los rostros y poner de relieve las prendas”, cuenta Maki.
Sin embargo, como trabajó en lugares públicos y con personas diferentes, no siempre le fue posible fotografiar durante esas horas del día ideales. “En esos momentos, la mejor solución es resguardarse de la luz solar directa y encontrar un lugar con más sombra, o donde la luz que se refleja de los edificios puede ayudar a crear una luz más halagadora y uniforme”.
Una vez finalizada la sesión, Maki seguía teniendo trabajo por delante. La fase de edición es igual de importante, y reúne todas las imágenes como una serie, algo esencial para esta campaña. “Examino cada foto una por una”, cuenta Maki, “haciendo una selección de las dos o tres mejores imágenes capturadas en cada momento. Una vez que tengo la selección, intento que parezca una serie cohesiva para garantizar una narrativa constante”.
“Sin embargo, tengo que hacer frente a un nuevo reto, ya que todas esas imágenes se hicieron en lugares diferentes y a diversas horas del día, y ahí es donde entra el software de edición de archivos raw para salvarme. Gracias a él, y junto con la ayuda del equipo de posproducción, pudimos añadir color y contraste a las imágenes para convertirlas en una serie de fotos armoniosa. Una vez que elegimos las imágenes finales para la campaña, el equipo de posproducción las perfeccionó aún más para que estuvieran listas para su publicación. Y, por fin, ¡terminamos!”.
"La fotografía es la mejor excusa para conocer gente"