Para el fotógrafo de vida salvaje, Will Burrard-Lucas, pulsar el botón del obturador en su Alpha 1 de Sony es solo una minúscula parte de lo que es necesario para su fotografía. Su reciente trabajo para la Sociedad para la Conservación de la Vida Salvaje lo ha llevado a lo más profundo del Parque Nacional Nouabalé-Ndoki, en el Congo. "En la selva todo se hace a pie", recuerda, "es muy densa. Hace calor y hay mucha humedad y también muchos insectos que pican".
El viaje para fotografiar fauna salvaje como los gorilas de las planicies occidentales y los elefantes de la selva es una aventura épica en sí misma.
"Conducíamos hasta el límite de la selva por estas pistas y nos quedábamos en campamentos de investigación. Pero luego, para llegar a la fauna salvaje, a veces teníamos que ir en un cayuco y caminar por más pistas forestales. La ubicación más lejana estaba a 20 km caminando hasta el centro de la selva".
La selva virgen nunca ha sido talada, lo que crea un ecosistema perfecto para una amplia variedad de animales salvajes bajo su densa cubierta.
Trabajando con investigadores, Will viajaba para ver familias de gorilas y documentar sus comportamientos usando su Alpha 1 de alta gama y su fiel objetivo FE 400mm f/2.8 GM OSS de Sony. Aunque Will normalmente tiene los objetivos FE 24-70 f/2.8 GM II y FE 70-200 f/2.8 GM OSS II a mano, el de 400 mm es el que más utiliza cuando fotografía gorilas y elefantes. Usar un objetivo de focal fija en vez de un zoom puede parecer una elección peculiar dada la naturaleza impredecible de los animales, pero detrás de este método existen motivaciones no solo prácticas sino también estéticas.
"Lo más importante es la capacidad en condiciones de poca luz que tiene la Alpha 1 y los objetivos de Sony. Trabajar a f/2.8 es impagable en un entorno muy oscuro y sombrío. La rápida apertura f/2.8 me proporciona esa parada extra o luz adicional respecto a un objetivo zoom de 400 mm equivalente", explica Will.
La apertura f/2.8 también ofrece poca profundidad de campo, con la que Will puede jugar en sus imágenes. "Me gusta poder controlar la vegetación que aparece en primer plano y en el fondo. Trabajar en gran angular me permite aislar a mi sujeto, hacer que sobresalga y destaque, y crear esa conexión entre el espectador y el animal. Y, por supuesto, una mayor apertura ayuda con la velocidad y precisión del enfoque".
Aunque el objetivo de 400 mm parece largo para la mayoría de la gente, ofrece una distancia de trabajo relativamente cercana entre Will y los animales salvajes que pueda encontrarse.
"Puede ser potencialmente peligroso, pero sigo las instrucciones de los rastreadores y los investigadores. Siempre trabajan con las mismas familias de gorilas con el fin de familiarizarse con ellas, y, al mismo tiempo, los gorilas se acostumbrarán a tener a los investigadores cerca. Pero siempre sigo las indicaciones de los investigadores. Otro motivo para mantener la distancia es también la seguridad de los animales. Hay un alto riesgo de transmisión de enfermedades entre nosotros y los gorilas. Es importante mantener al menos 10 metros de distancia debido a ese riesgo, por tanto, la distancia focal de 400 mm se ha convertido en el punto perfecto para estar lo suficientemente cerca para hacer grandes fotos pero lo suficientemente lejos para que tanto los gorilas como yo no corramos ningún peligro".
Con la Alpha 1 de Sony, Will se siente seguro de poder capturar cualquier cosa que la selva y sus habitantes puedan crear. "Es la cámara perfecta para la vida salvaje", dice Will. "Dispone de la velocidad de 30 fps, si alguna vez la necesito. Tiene una resolución de 50,1 megapíxeles, por si alguna vez necesito recortar mis imágenes. Puedo hacer fotos con un obturador completamente silencioso para no molestar a los animales. Pero para mí, la función más útil es el enfoque automático. Debo enfocar automáticamente de forma fiable y precisa incluso en estas situaciones complicadas en las que estoy intentando enfocar a través de huecos muy estrechos en la vegetación, a menudo con muy poca luz. La capacidad de esta cámara para rendir bien en esas situaciones difíciles hace que mi trabajo sea mucho más fácil".
Las imágenes de Will combinan habilidad y perseverancia. Will invierte horas de observación antes de emprender la larga caminata de vuelta al campamento cuando la selva se vuelve oscura y peligrosa. La recompensa es poder capturar momentos increíbles, uno de los cuales fue gracias a un árbol caído.
"Este elefante estaba comiendo en un río y la luz entraba por donde había caído un árbol. La luz se reflejaba en la superficie del río. Conseguí este increíble rayo de luz con las profundas sombras de la selva detrás, y a continuación el elefante moteado en la luz reflejada. Ese momento fue inesperado y especial. Algo que nunca veré de nuevo".