Pasaba por la pequeña aldea turca de Sofular cuando vi que cerca se alzaban unas nubes de humo. De forma instintiva, conduje hasta encontrar la fuente del humo. No esperaba tener la oportunidad de capturar una gran imagen con mi cámara Sony Alpha 7 III.
Descubrí que el humo procedía de un antiguo pozo de carbón vegetal donde varios hombres estaban trabajando. El término turco para esta profesión es "Torlukculuk" y a los pozos se les llama "Torluk". En muchas partes de Turquía, la gente sigue utilizando carbón para la calefacción, por lo que hay demanda. Este oficio antiguo todavía es común ya que el carbón es más barato que el que se produce en las fábricas. Los obreros cortan madera de los robres de un bosque cercano y después la limpian y preparan. Hacen montones enormes con los troncos y las ramas que luego compactan, junto con una mezcla de tierra y paja. Después, prenden fuego al montón.
Los trabajadores tienen que subirse a lo alto de la pila cada tres horas para controlar la lenta combustión. Todo el proceso de la quema dura unas dos semanas, y la pila se vigila día y noche. Cuando llegué, me encontré con los trabajadores del carbón. Tomamos un té, charlamos y les pregunté si podía hacer una foto. Respondieron que sí.
Utilicé mi Alpha 7 III con el objetivo Sony FE 16-35mm f/2.8 GM y fusioné cinco fotos verticales para crear una imagen panorámica. Se me conoce principalmente por estas fotografías panorámicas. Esta forma parte de una colección llamada "Panotheraphy" que llevo años creando.
Muchos fotógrafos probablemente sacarían retratos de los trabajadores o una foto informal con un gran angular. Pero mi método es diferente. Siempre fotografío lugares, calles y paisajes en formato panorámico con el fin de capturar el momento en toda su amplitud. Para mí, las panorámicas son las matemáticas de la fotografía, y por ello los objetivos gran angular son indispensables en mi trabajo. El Sony FE 16-35mm f/2.8 GM es un objetivo excelente que ofrece grandes posibilidades de ultra gran angular y gran angular medio. La Sony Alpha 7 III es mi cámara preferida para estos viajes. Considero que la gran duración de su batería, el SteadyShot para evitar la vibración de la cámara y su gran ergonomía son ideales.
No fue un disparo fácil disparar porque había mucho humo. Me cubrí la boca y la nariz para no inhalar demasiado humo, pero al final me alegré de acercarme hasta allí porque conseguí muchas fotos bonitas.
Detrás de la producción del carbón vegetal hay un esfuerzo físico enorme, y quería mostrar al mundo la historia de estas personas que trabajan en estas arduas condiciones. Fue un placer para mí ser testigo de sus diferentes historias. Una de las mejores partes de la fotografía es conocer diferentes formas de vivir.