En todo el mundo, los ríos, estuarios y ensenadas dan forma a nuestros paisajes y aportan vida a través de sus aguas. Posibilitan la agricultura, los viajes y el comercio. Forman parte de nosotros y de nuestra historia. “Siempre me han fascinado los ríos”, comenta el fotógrafo de viajes y paisajes, İlhan Eroğlu, “y por todas esas razones he disfrutado fotografiándolos desde el inicio de mi carrera.”
“Los ríos realmente son un patio de recreo para los fotógrafos”, dice con una sonrisa İlhan, “porque incluso más allá de sus ventajas compositivas, el agua presenta muchas oportunidades fotográficas. Si eres un fanático de las imágenes escénicas, no puedes evitar fotografiarlos.”
Como fotógrafo que ha viajado por todo el mundo registrando algunos de los lugares más impresionantes del planeta, su aprecio por el sencillo equilibrio que aportan los ríos a un encuadre es evidente. “Un río puede aportar profundidad y enriquecer la composición de casi cualquier foto y, al atravesar una cuidad histórica o un paisaje, sus curvas atraen la mirada, ya sea hacia las estructuras hechas por el hombre o más allá, hacia las montañas o el mar.”
“En cuanto a la exposición,” responde İlhan, “diría que en el 80 % de mis fotos de ríos prefiero utilizar velocidades de obturación más lentas. No se trata de hacer las exposiciones más largas, sino de encontrar el momento perfecto del flujo del río. Si utilizas una velocidad demasiado lenta, pierdes el sentido del movimiento y la energía, así que experimento con diferentes ajustes hasta dar con el mejor”.
“Por ejemplo, en esta imagen, tomada con mi fiel Sony Alpha 7R II en la República Checa, el agua estaba prácticamente inmóvil, así que lo único que necesitaba era una velocidad de 1/60 s para difuminar los reflejos de la superficie. Quería transmitir la paz del lugar, envuelto en los colores del otoño, así que quitarle nitidez al agua fue fundamental. A velocidades más altas, como 1/250 s o 1/500 s, sería demasiado clara y no tendría el mismo efecto relajante.”
Cuando es necesario bajar más la velocidad de obturación, “utilizo filtros de Densidad Neutra y prefiero sobre todo intensidades de ND0,6 o ND1,2, que cortan dos y cuatro reflejos respectivamente, pero depende de la intensidad de la luz con la que esté fotografiando y de cuánto quiera que baje la velocidad de obturación. Los filtros polarizadores también pueden ser muy útiles para eliminar los reflejos del agua, pero claro, depende de si ese reflejo importa o no.”
La luz es vital también y da vida a la escena. “El amanecer, el atardecer y las horas azules son mis momentos preferidos para fotografiar ríos", explica İlhan, “y aunque siempre prefiero la luz natural a la artificial en el caso de los ríos, la luz artificial también puede ser maravillosa". Esta fotografía se tomó en Annecy (Francia). El momento, antes del amanecer, y el reflejo en el río, suavizado por la velocidad de obturación de cuatro segundos, da un aire místico a la histórica ciudad".
İlhan destaca la resolución y la nitidez de su Sony Alpha 7R IV para dar vida a sus escenas. “La resolución de 60 Mp de la Alpha 7R IV es asombrosa,” afirma, “y combinada con la eliminación de un filtro óptico de paso bajo delante del sensor, como vi en algunas cámaras de menor resolución, puedo grabar todo lujo de detalles de las escenas que me he esforzado en encontrar y encuadrar. También suelo usar el apilamiento de enfoque para sacarle el máximo partido. Así pues, en esta foto de Praga, utilicé una exposición de 1/60 s a f/11 e ISO 100, enfocando de cerca a lejos en varios fotogramas y combinándolos en la edición. Aporta una nitidez perfecta desde lo que está justo delante del objetivo hasta los edificios más lejanos.”
Aprovechando el excelente nivel de detalle y nitidez de su Sony Alpha 7R IV, İlhan se asegura de utilizar un trípode fuerte y estable mientras compone en la orilla del río. “Aunque las cámaras y objetivos Alpha son maravillosamente ligeros,” explica, “me gusta utilizar un trípode de alta calidad. Aún así, a veces necesito meterme en el agua para conseguir la toma perfecta, ¡así que las botas altas pueden venir muy bien!.”
Y en cuanto a los objetivos, tiene dos ópticas principales, el FE FE 12-24 mm f/2.8 GM y el FE 24-70 mm f/2.8 GM. “Si no quiero poner demasiado énfasis en el primer plano, utilizo el 24-70 mm, que es un objetivo de paisaje extraordinariamente versátil,” explica, “pero si mi escena tiene un primer plano fuerte, prefiero el ultra gran angular 12-24 mm. Su campo de visión amplio y su enfoque cercano me permiten acentuar los detalles cercanos a la cámara. Esto se puede apreciar en mi foto de las flores de la ribera del río en la Provenza”.
De cara al futuro, ¿a dónde cree İlhan que le llevará su pasión por los ríos?
“Me encantaría fotografiar el río del cañón de Fjaðrárgljúfur, en Islandia, con mi cámara Sony,” concluye. “Es una maravilla natural. El caudal del río cambia constantemente, envuelto por el cañón, lo que da un efecto extraordinario. Pero dondequiera que fotografíe en el futuro, puedes estar seguro de que mi equipo Alpha me ayudará allá donde vaya.”
"Para mí, el mundo es como un lienzo de gran tamaño. En cada país que visito, pinto mis propios cuadros haciendo fotos"