Si el matrimonio es un viaje, ¿por qué no empiezas el tuyo en un lugar ideal? Es una decisión mucho más fácil de tomar cuando tu fotógrafo de bodas es Maciej Suwalowski, experto en capturar a parejas felices en lugares espectaculares. “Me encanta fotografiar bodas en todas las ‘ies’”, dice riendo, “Islandia, Irlanda o la Isla de Skye, que cuentan con entornos muy naturales. Y también Italia, con sus antiguos castillos y sus pueblos encantadores, rebosantes de carácter”.
De hecho, cuando nos reencontramos con Maciej, acababa de volver de un taller en Roma, en el que enseñó a fotógrafos a hacer lo que él hace. “Muchos fotógrafos quieren dedicarse a fotografiar bodas en el extranjero, y el mejor consejo que puedo darles es salir y practicar. Consigue un buen abanico de imágenes de ejemplo para tu portafolio antes de contactar a clientes reales. Es algo estupendo que puedes hacer cuando tú mismo viajas, porque puedes usar a tus amigos como sujetos y descubrir lo que funciona y lo que no”.
Y hablando de su equipo, a Maciej le encanta trabajar con sus dos leales Alpha 7R V de Sony para sus bodas. “El visor electrónico y el autoenfoque de las cámaras son muy importa tes”, afirma, “porque me aportan tranquilidad cuando fotografío esos momentos colosales. Incluso en un día repleto de movimiento caótico, o cuando hay mucha retroiluminación, sé que puedo mirar a través del visor electrónico y que no tendré problemas por una mala exposición o enfoque, porque lo que veo es lo que estoy fotografiando”.
Contar con una cámara de confianza es crucial, sobre todo porque la popularidad de las bodas en el extranjero está al alza, pero ¿cuáles son las razones? “Muchos de mis clientes son aventureros y quieren combinar su boda con su pasión por viajar”, explica. “Para otros, simplemente significa ir a un lugar que representa su legado. Y para algunos es una cuestión de dinero. Al fin y al cabo”, dice riendo, “si vives en una ciudad, casarte allí puede resultar muy caro ¡y encima no vas a ninguna parte!”.
Para conseguir instantáneas épicas de sus parejas, “a veces dispongo de varias horas para fotografiarlas”, continúa, “y otras veces solo unos minutos, así que, si el tiempo es limitado, otro buen consejo es trabajarse bien la situación. A las parejas se les suele decir que disfruten del día al máximo, y tú, como fotógrafo, debes hacer lo mismo. Cuando una pareja posa en un lugar estupendo, me aseguro de tener muchas composiciones diferentes en ese sitio. Me alejo, amplío, me acerco, fotografío detalles, me muevo alrededor de ellos, fotografío a contraluz… Después de todo, no puedes volver a Islandia porque se te ha olvidado algo”.
Como parte del proceso, Maciej se toma su tiempo para fotografiar el lugar él solo. “El escenario es como un invitado de la boda, y no me quiero perder a nadie”, sonríe. “Durante el día, me parece importante fotografiar el paisaje, el lugar de recepción, la decoración e incluso el tiempo. Si está lloviendo, fotografío la forma de las gotas de agua. Mis clientes han elegido el escenario, así que hago que sea parte de la historia”.
Y hablando del tiempo, “obviamente no es algo que podamos controlar”, continúa, “y en lugares como Islandia o Irlanda puede haber tormenta incluso en julio. Pero a las parejas no les importa y a mí tampoco. Saben que, por muy épico que pueda resultar el lugar, el tiempo también puede serlo. Además, aunque no me gusta el frío, me encanta fotografiar con él. Retratar a las personas cuando se abrazan en esas condiciones puede producir una emoción increíble”.
Por suerte, las dos Alpha 7R V de Sony que Maciej utiliza dan perfectamente la talla a la hora de fotografiar con mal tiempo o con una iluminación complicada. “Cuando trabajas en condiciones extremas, resulta muy útil que tu cámara sea fiable”, afirma, “y mis cámaras de Sony me dan mucha seguridad. Saber que son herméticas es genial. Se me han llegado a empapar completamente bajo unas cataratas, con agua goteando del objetivo, y no han tenido ningún problema”.
Pero lo mejor de la Alpha 7R V es su resolución, cuenta Maciej, ya que le permite trabajar de forma inteligente. “La verdad es que una resolución de 61 megapíxeles es demasiado si hago miles de imágenes en un día”, explica, “así que lo que hago es trabajar con el modo Medium RAW a 26 megapíxeles, y utilizo únicamente la resolución completa para los retratos clave y las fotos de grupo. Lo realmente ingenioso de este modo es que puedo configurar un botón personalizado para introducir el modo de recorte 1,5x, lo que me permite tener dos objetivos en uno. Así que cuando pulso el botón, mi FE 35mm f/1.4 GM también es un 50mm f/1.4, y ambos a 26 megapíxeles.
“Estar en estos lugares espectaculares es estupendo para las parejas, pero trabajar en estas ubicaciones también es muy importante para mí”, concluye Maciej. “Los fotógrafos de boda sufren agotamiento, sobre todo si trabajan en los mismos lugares de recepción una y otra vez, pero viajar a nuevas partes del mundo hace que mi instinto narrativo se mantenga alerta y mi estilo de fotografía permanezca renovado. Como la Alpha 7R V, es perfecto para mí”.