Cuando llevas casi una década fotografiando bodas, llegas a algunas conclusiones firmes sobre este arte. Según Yannick Zurflüh, "los fotógrafos de bodas deben seguir sus instintos o el momento se perderá para siempre". En la presión alimentada por la adrenalina de un día de boda, el fotógrafo debe sintonizar con su propio estilo y sus emociones y tener su pareja perfecta para ayudarle. Para Yannick, esa pareja es su Alpha 1 de Sony.
Yannick, uno de los profesionales de bodas más demandados de Suiza, explica que un proceso positivo radica en disfrutar del día, tanto emocional como estilísticamente. Algo esencial para ese éxito es no solo seleccionar el trabajo que le inspira a nivel creativo, sino también a las parejas en cuestión. Para Yannick, una conexión cercana y genuina con sus clientes es esencial para su estilo relajado, sencillo e íntimo.
El estilo visual de Yannick está influenciado por su deseo de hacer trabajos que estimulen su amor por la fotografía, en vez de convertirlos en una necesidad para atraer clientes. "A nivel práctico y estético, mi estilo siempre ha sido de vital importancia para mí", confirma, "y es lo que me da la libertad para disfrutar de lo que hago. Cuanto más personales sean tu enfoque y tu filosofía, durante más tiempo querrás hacerlo y más feliz serás, y eso es también atractivo para las parejas. Si doblegas tus instintos, no es lo mismo, no es puro".
Todo comienza con su contacto inicial con las parejas y su comprensión de lo que necesitan en su día de boda. "Forjo una relación con mis parejas, meses o incluso años antes del día de la boda", explica Yannick, "y creo que eso representa el 80 % del éxito de mis retratos. Simplemente nos conocemos, de una forma real".
Esto significa que, cuando llega el gran día, Yannick es menos un fotógrafo y más un amigo a ojos de la pareja, lo que puede suponer una enorme diferencia en términos de crear un ambiente cómodo y natural.
"Los llevo a un lugar tranquilo, donde nadie nos vea, y dejo que se relajen durante un rato. De nuevo, es el único momento del día en el que no son el centro de atención y pueden ser ellos mismos y hablar. No les hago posar en ningún momento. De hecho, solía pensar que eso era un punto débil mío, pero con los años se ha convertido en un punto fuerte de mi estilo".
Debido al tipo de ambiente que quiere crear, el modo de disparo silencioso de sus cámaras Alpha 1 es increíblemente importante para Yannick. "El hecho de que el obturador no haga ruido significa que es mucho más probable que olviden que estoy ahí y sean ellos mismos", dice, "por tanto, es algo que uso todo el tiempo y algo de lo que dependo completamente".
Para permanecer fiel a un estilo que garantice que la intimidad se captura de forma natural, Yannick tiende a alejarse de las técnicas complicadas. "Para que las cosas sean sencillas, trabajo con una apertura máxima casi todo el tiempo", continúa, "y eso es, una vez más, para crear una sensación de quietud. Para mí, desenfocar el fondo es como reducir el ruido de fondo y centrar toda la atención en ellos. Se convierte en su espacio. Por ese motivo, junto con mis cámaras Alpha 1 de Sony, utilizo objetivos prime muy rápidos que me mantienen cerca del sujeto, como son el FE 50mm f/1.2 GM y el FE 35mm f/1.4 GM. Esas aperturas son realmente importantes para mí, porque incluso al usar un objetivo f/2.8 obtengo más fondo del que deseo para mi estilo".
"La única vez en que esto cambia es cuando capturo siluetas", dice, "que uso como otra forma de simplificar estos momentos. Es algo que hago a menudo cuando hay más alboroto en el fotograma del que me gustaría, forzando las sombras en negro puro y convirtiendo el abrazo de una pareja en algo sencillo e icónico".
Además de eso, la combinación de funciones de otras cámaras Sony integradas en la Alpha 1 la convirtió en una herramienta muy interesante para él. “Es una combinación estupenda de las series Alpha 7R y Alpha 9", confirma. "Tiene una velocidad y enfoque automático impresionantes, lo que me resulta vital cuando fotografío retratos con una apertura máxima. Pero lo que de verdad me ha sorprendido es lo mucho que me he acostumbrado a la enorme cantidad de megapíxeles de la cámara. Viniendo de la Alpha 9, no pensé que fuese algo que iba a necesitar demasiado, pero ahora me encanta la flexibilidad para recortar, sobre todo en las fotos que hago con la máxima apertura".
En definitiva, usar una cámara increíblemente potente y versátil ayuda a Yannick a terminar el trabajo que empezó meses antes del día de la boda. "Definitivamente diría que la forma en que trato a mis parejas y realizo todo el viaje con ellos es algo que influye enormemente en mi éxito. Crea el estilo por el que se me conoce y, además, me mantiene interesado. La Alpha 1 de Sony me ayuda a completar el proceso. Solía cambiar de cámaras cada pocos años, pero ahora no veo la necesidad de nada más. Para mí, es la pareja perfecta".
"El mayor capítulo está por llegar. Pasemos juntos algunas páginas"