La Race Across America es una agotadora carrera ciclista de resistencia que pone a prueba a sus competidores hasta el límite. Aunque el recorrido puede variar, se trata siempre de una ruta que abarca todo el continente de oeste a este, empezando en California, en el Pacífico, y terminando en Maryland, en el Atlántico. Pero no solo la distancia de la carrera es exigente: a diferencia de muchas otras pruebas en carretera, no hay etapas, sino que se trata de un formato contrarreloj brutal e inflexible.
Pocas personas podrían imaginarse compitiendo, pero ¿qué decir de fotografiar el evento, que serpentea desde el sofocante nivel del mar, atraviesa bosques templados y asciende a puertos de montaña helados a 3000 metros de altitud? Bertrand Bernager, que capturó algunos de los momentos cruciales de la carrera con el competidor Jean-Luc Perez, lo hizo.
“Por suerte me gusta trabajar fuera de mi zona de confort”, dice Betrand riendo, “y aunque la fotografía deportiva que hago es muy distinta de mi fotografía arquitectónica y urbana, existen paralelismos”. Al fin y al cabo, el deporte es superación, pero la fotografía también lo es, y las personas creativas siempre se benefician de nuevas experiencias y del aprendizaje de nuevas habilidades.
Así que, eventos como Race Across America, que se celebran durante varios días y en distintos entornos, son perfectos para poner en práctica toda una serie de técnicas. “Sin duda es una situación en la que yo diría que se mezcla la fotografía deportiva, documental y paisajística, y para mí era importante fotografiar lo que me parecía un relato completo del evento, confiriéndole más contexto del que admite un enfoque puramente deportivo”.
“De hecho, aunque solo estuviera haciendo fotos de la bicicleta, si bien no creo que fuera aburrido, lo que realmente me entusiasma es el contexto adicional, una perspectiva más amplia. Y eso puede ser encuadrar a Jean-Luc en algunos de estos impresionantes entornos, y asegurarme de realizar las tomas con una profundidad de campo mayor que la que se suele encontrar en las imágenes deportivas, para poder mostrar el paisaje, o acercarme aún más para ver el efecto en su cuerpo y mente”.
Este enfoque de diario de viaje queda perfectamente plasmado en las imágenes que Bertrand tomó de Jean-Luc en sus breves momentos de descanso y recuperación. “Estas fotografías son sinceras y significativas. Jean-Luc está haciendo cosas heroicas sobre el asfalto, y momentos como este son la realidad. Para entenderlo todo no basta con ver únicamente hermosas fotografías con teleobjetivo, en las que aparece él pedaleando frente a un fondo borroso. Hay que ver lo que viene después: las lágrimas y los gritos, el estrés ante esta actividad implacable”.
Tomadas con su Sony Alpha 1 y el FE 24mm f/1.4, “las tomas como esta son la razón por la que me encanta utilizar objetivos gran angular para deportes y documentales, porque, a menudo, cuanto más cerca se está, más emoción y contexto se siente”, explica Bertrand. “Con su AF de seguimiento ocular, la Alpha 1 se desenvuelve estupendamente en situaciones como esta y, junto con su alto rendimiento ISO y sus objetivos, prácticamente se pueden hacer fotografías en la oscuridad. Adaptable y rápida, justo lo que se necesita al borde de la carretera, el FE 16-35 mm f/2.8 es también sumamente importante para mí”.
Cuando utiliza objetivos más largos, como el FE 70-200 mm f/2.8, a Bertrand le sigue gustando plasmar la realidad de las competiciones a través de imágenes que muestren todo el contexto de las carreras de resistencia. “Se trata de una competición en carretera abierta, es decir, que las carreteras no se cierran para la carrera. Los camiones, la contaminación y las carreteras que en realidad no están hechas para ciclistas, suponen un riesgo. Yo quería integrar todo eso en una escena paisajística, lo que significaba adelantarse en el coche de los medios de comunicación y esperar hasta casi el último minuto para salir a la carretera y conseguir un plano frontal por el carril”.
“Si existe una cámara diseñada para un proyecto como este, esa es la Sony Alpha 1”, dice Bertrand. “Antes habría necesitado utilizar tanto una Alpha 9 como una Alpha 7R IV para combinar deporte, documental y paisaje, pero esta, en cambio, puede hacerlo todo. Y tiene un cuerpo muy pequeño y ligero para la potencia que aporta”.
“Entre las potentes prestaciones están el sensor apilado, el obturador silencioso y la velocidad de fotogramas de la Alpha 1, todas ellas importantes para la combinación de técnicas que hago. Necesito la velocidad de fotogramas alta y sin oscurecimiento para la acción, y cuando solo se tiene un par de minutos para disparar antes de pasar a otra cosa, cuantos más fotogramas y mayor resolución, mejor”.
“Echando la vista atrás, puede que este sea uno de los proyectos en los que más he aprendido, tanto en lo personal como en lo profesional”, concluye Bertrand. “Por supuesto, no es nada comparado con lo que sufren deportistas como Jean-Luc, pero, como fotógrafo, se trata de un entorno increíblemente exigente: prisas constantes, casi sin dormir, y, aun así, intentando ser riguroso y creativo. Creo que sin una herramienta como la Sony Alpha 1 sería casi imposible”.
“Pero sobre todo, creo que fotografiar a este hombre, que hace cosas de superhéroe, fue una fuente de inspiración total. Ha cambiado mi percepción de la capacidad humana. Y llegar a tener una energía y un compromiso remotamente similares, podrá motivarme para ser mejor”.
"La fotografía es mi medio para tratar de seguir la luz, sublimar el movimiento, capturar el momento"