"Si tuviera que dar un consejo sobre cómo conseguir mejores imágenes de paisajes es que ignores la predicción meteorológica. Lo importante para que se presenten oportunidades es estar allí. Para mí, tan solo un segundo de pausa en la lluvia y las nubes hace que merezca la pena salir de la cama", afirma Jack Harding.
Esta visión enérgica define el planteamiento de Jack. Amante del aire libre, es un fotógrafo que encuentra la inspiración visual y espiritual en los lugares salvajes, y que se siente igual de cómodo fotografiando paisajes tradicionales que utilizando las maravillas que nos regala la naturaleza como telón de fondo para objetos publicitarios. "Siento un gran respeto por el mundo natural y siempre me inspira, incluso cuando las condiciones meteorológicas adversas me dan la paliza mientras estoy esperando el instante fugaz de la luz dorada", reconoce sonriendo.
Esta dedicación ha llevado a Jack a adoptar un planteamiento diferente a la hora de enfrentarse a los paisajes. "Me gusta encontrar un lugar y trabajar con él para construir una historia. Independientemente de que sea una montaña, una cascada o una duna, lo que busco es construir algo con complejidad y textura", nos explica. Es un enfoque que infunde nueva vida a lugares conocidos, aunque Jack también busca localizaciones en las que pueda "disparar sin ideas preconcebidas de las redes sociales".
"La naturaleza en Escocia es asombrosa, lo que me permite concentrarme sin distracciones". Y es algo que recientemente quiso compartir con otros fotógrafos en un taller de Sony. "Cubrimos 10 localizaciones en Escocia, de este a oeste, comenzando por Edimburgo y pasando por lugares icónicos como Glencoe y la Isla de Skye. Tratamos la composición, la configuración de la cámara, la selección de las imágenes y el posprocesamiento, y además realizamos divertidas miniproducciones en las que creamos historias que combinaban el paisaje con productos, objetos de estilo de vida e interacción humana".
El elemento humano está muy presente en el trabajo de Jack, donde siluetas y figuras sorprendentes abrazan la naturaleza como reflejo de sus propios sentimientos. Ayuda a que sus imágenes conecten y a que el espectador se ponga en su lugar, al mismo tiempo que "añade escala y profundidad a estos inmensos paisajes". Podemos ver un ejemplo de ello y de su método para observar los lugares con nuevos ojos en esta imagen del castillo de Kilchurn, en Loch Awe. "Es una de mis favoritas del taller porque nunca había visto a nadie fotografiar esta vista. La luz acababa hacer su aparición sobre las colinas e iluminaba la escena perfectamente cuando el caminante entró en el encuadre", recuerda.
Su perspectiva también queda reflejada en una foto de la isla de Skye. "Después de una hora caminando en la oscuridad, un amanecer espectacular recompensó al grupo inesperadamente. Dos de nuestros invitados, Nino y Diana, estaban fotografiando a otro miembro del equipo de pie sobre las rocas en la distancia, y bajo él había una preciosa inversión térmica. Así que, de nuevo, la previsión meteorológica nos estaba engañando", nos explica Jack.
Como parte de su forma natural de narrar historias, Jack suele preferir disparar sin trípode, y para ello confía en la rapidez de los objetivos Alpha, la estabilización de imagen integrada en el cuerpo y el gran rendimiento y poco ruido del ISO alto de su Alpha 7R IV. "Intento mostrar las escenas tal y como son y transmitir lo que me hacen sentir. Suelo disparar con una apertura de f/4 aproximadamente, pero si trabajo con poca luz, abro el diafragma al máximo para conseguir más. También suelo utilizar el horquillado de exposición de la Alpha 7R IV, sobre todo si el objeto principal es un producto o un coche, con el fin de poder después mezclar las exposiciones y fusionarlas para conseguir un balance perfecto", añade.
Para Jack, otra ventaja de la Sony Alpha 7R IV es su impresionante resolución, que le permite "imprimir a gran escala o recortar los detalles sin renunciar a entregar imágenes más grandes a los clientes", explica. Y en las condiciones en las que dispara, a menudo con un tiempo y una luz imprevisibles, "el excelente rango dinámico de la cámara y el sellado contra las condiciones meteorológicas adversas también son esenciales. Todo ello suma para que la Alpha 7R IV sea mi cámara todoterreno".
Una gran cámara necesita objetivos que estén a su altura, y Jack es un gran fan del FE 24mm f/1.4 GM y del FE 135mm f/1.8 GM para casi todo su trabajo: ambos son rápidos, están herméticamente protegidos contra la inclemencias del tiempo y su calidad es excelente. "El 24mm puede cubrir casi todos los paisajes con los que me encuentro, mientras que el 135mm me permite centrarme en los detalles, prácticamente como si estuviera haciendo un retrato del sujeto".
El éxito de Jack se basa en la pasión, la exploración y su capacidad de reaccionar ante los momentos únicos que le regala la naturaleza, algo para lo cual su Sony Alpha 7R IV también está perfectamente equipada. "Cuando estoy fuera, busco crear algo único, por lo que muchas veces voy en dirección contraria al resto de los fotógrafos. De esta forma, puedes hacer algo propio. También creo que si quieres tener más éxito, debes salir y sacar más fotografías. Aunque la luz o la ubicación no sean las mejores, puedes recopilar más recuerdos, y esa es la mayor satisfacción de la fotografía", concluye.