De repente empezó a llover. Nunca es posible predecir si la novia y el novio aceptarán empapar sus preciosos trajes y caminar bajo la lluvia, pero esta era una gran oportunidad para hacer una foto única. Lamentablemente, no puedes hacer que el tiempo sea como tú quieres, así que nosotros, los fotógrafos, usamos lo que la naturaleza nos da lo mejor que podemos.
Por suerte, esta pareja confió en mí y estuvo dispuesta a ir de aventura en su día especial. Paseamos por la hierba mojada hasta que encontramos el mejor ángulo, fondo y la pose, siempre importante. Así que, incluso aunque la imagen muestra un paraguas, los novios estaban empapados y muertos de frío. Ese es el placer de la fotografía, siempre hay algo más en una foto de lo que se ve a simple vista.
Tomé esta imagen con la Sony Alpha 7R IV y el objetivo FE 70-200 mm f/4 G OSS. Casi siempre trabajo con esta cámara y para las bodas es simplemente perfecta. Tiene un sensor de 60 mp que me permite crear grandes impresiones que están llenas de detalles, sin perder la calidad. En las bodas, todo sucede rápido, lo que significa que tengo que reaccionar de igual forma. A veces, esto significa que mi encuadre no es siempre perfecto. Por tanto, si tengo que cortar una imagen cuando la edito, la Alpha 7R IV ofrece una resolución lo suficientemente alta para permitirme obtener la composición ideal.
Esa tarde en concreto la lluvia era bastante intensa, una situación en la que otra cámara habría tenido problemas para enfocar. Pero con la función Eye AF de Sony no tuve problemas para enfocar a la pareja, dejando que las gotas de lluvia formaran un fondo precioso y borroso.
Configuré la apertura de objetivo a f/14. No habría sido posible hacer esta foto con un objetivo gran angular. Hacer fotos con el objetivo 70-200 mm a esta apertura ofrece una mayor profundidad de campo y un efecto más dramático. En este caso, mejora el impacto de la presencia de la lluvia. Esto es exactamente lo que quería conseguir en esta foto: la sensación de que el espectador no solo ve la lluvia, sino que también la siente. Y si yo, como fotógrafo, consigo transmitir no solo la información sino también las sensaciones a las personas con la ayuda de una imagen, entonces sé que he hecho bien mi trabajo.
El valor de esta imagen no es solo la foto en sí misma, sino también el hecho de que permite a la pareja recordar los diferentes detalles del día de su boda, como el tiempo, la lluvia milagrosa, y lo mojados que estaban sus zapatos. Con los años, estos detalles normalmente se olvidan, pero las fotos ayudan que no olvidemos estos recuerdos, sensaciones y el sabor de la aventura, para que permanezcan vivos mucho tiempo.
Para mí, esta imagen simboliza la esencia de enamorarse. Que nada en este mundo es más importante que la otra persona, y que el mundo puede volverse del revés, pero seguiremos disfrutando del momento y sintiéndonos felices, siempre que estemos juntos.
"Lo mejor de una fotografía es que nunca cambia, aunque la gente que aparece en ella lo haga" (Andy Warhol)