Esta imagen tiene mucho que ver con la historia y la sincronización. Este año se cumplía el 650 aniversario de la alianza diplomática entre Portugal y el Reino Unido. La primera vez que supe del aniversario fue hablando con la Embajada Británica con respecto a un proyecto de retratos en el que yo estaba trabajando. Como británico residente en Lisboa (Portugal), este tipo de eventos siempre capta mi atención. Sin embargo, no pensé en él realmente hasta que un día recibí una llamada de teléfono de la embajada.
“Solo quería recordarte que los Flechas Rojas sobrevolarán la Avenida da Liberdade (Avenida de la Libertad) a las 12 h”, me dijo mi contacto en la embajada. Eran alrededor de las 11 h, pero por suerte estaba en casa y vivo a solo unos minutos de la Avenida da Liberdade.
Cogí mi Sony Alpha 7R IV y el objetivo FE 24-70mm f/2.8 GM II y salí pitando por la puerta. Sabía que el 24-70mm sería perfecto para la toma. Es ligero y fácil de usar cuando necesito una reacción rápida, sobre todo porque el enfoque automático es muy rápido.
Durante el confinamiento hice unas fotografías en blanco y negro de la avenida vacía en las que se mostraba su paseo con intrincados diseños. Pensé que una imagen similar crearía una composición perfecta para complementar el vuelo de los aviones.
Al acercarse el mediodía, hice un par de tomas con la Alpha 7R IV para asegurarme de que tenía el ajuste de exposición correcto. Sabía que tenía que mantener la velocidad de mi obturador razonablemente alta, por lo que lo puse a 1/3200. Estaba utilizando una apertura pequeña de f/8 para conseguir una buena profundidad de campo, pero aún así, activé el enfoque automático con seguimiento.
No tenía trípode y había cosas que me tapaban la vista, así que era difícil ver cuándo se acercarían los reactores, por lo que compuse la toma y simplemente esperé. Me daba miedo mirar atrás para comprobar si venían los aviones, porque sabía que en cuestión de un instante podría perdérmelos. La oportunidad para captar la imagen solo duraría unos segundos, así que me estuve quieto y esperé a ese momento tan deseado en el que escuchase el rugido de los reactores allá arriba.
Cuando finalmente vi los aviones que pasaban por el visor, bajé el dedo y disparé a ráfaga a 10 fps. El enfoque automático se activó con la primera fotografía y no cejó en su función.
La imagen final es una composición de dos fotografías: la primera, cuando entran en el encuadre, y, la segunda, cuando son prácticamente un punto en la distancia.
Los Flechas Rojas son famosos por sus coloridas estelas, pero hay algo también en esta imagen en blanco y negro de alto contraste que me recuerda a la imagen que tomé de la avenida vacía durante el confinamiento de 2020. En momentos de celebración como este, parece un lugar muy distinto.