A través de la música, la danza y el fuego, el ritual del Theyyam cuenta historias de dioses y antepasados. Es una experiencia que fascina y hechiza por igual, ya que los espectaculares trajes y actuaciones distorsionan la realidad, transportando al espectador a un mundo distinto. Para su último cortometraje, Dennis Schmelz captó el dramatismo del Theyyam con su Alpha 1 II de Sony, que define como una experiencia cinematográfica intensa.
«El Theyyam es la persona que representa al dios en el ritual», comenta Dennis. «Hay diferentes dioses: buenos y malos, agresivos y encantadores. Los Theyyam son personas normales. Sin embargo, cuando asumen el papel, se meten de lleno. Hubo un Theyyam que era algo agresivo; me perseguía y corría hacia la cámara. Mi guía me puso la mano en el hombro para hacerme saber que iba en serio; que no era ningún juego. Tuve que huir de él. Pero todo esto forma parte del proceso del Theyyam. Empieza superagresivo, y luego, a lo largo de las dos horas que dura la ceremonia, se va relajando y calmando».
La película de Dennis, llamada simplemente «Theyyam», muestra la energía y la fuerza de esta tradición, que no es muy conocida en Europa. «Leí sobre Theyyam en una revista el año pasado. Había un gran reportaje sobre un festival de Theyyam en el sur de la India. Inmediatamente lo apunté en mi lista de cosas que quería filmar, y luego resultó que estaba grabando otra cosa en Sri Lanka y tenía algo de tiempo libre entre rodajes, así que reservé un vuelo a Kerala y pasé cinco noches viajando a distintos lugares».
El ritual hindú del Theyyam no es un gran festival, incluso dentro de la India; se lleva a cabo en los alrededores de Kerala y Karnataka. Existen muchas versiones diferentes, y cada una cuenta su propia historia en forma de pequeños rituales locales celebrados en pueblos, bosques y templos remotos. Documentarlo todo requirió mucha planificación por parte de Dennis, aunque, por suerte, contaba con un guía local que pudo orientarle durante el poco tiempo de que disponía para rodarlo todo.
Fuimos a un Theyyam en mitad de la noche, a otro inmediatamente después y a un tercero a primera hora de la mañana», recuerda Dennis. «Luego volvíamos a dormir unas horas antes de trasladarnos a otro al mediodía. Puede haber actos en distintos pueblos y lugares, así que tuvimos que viajar y explorar mucho».
Aunque el proyecto final era un vídeo, Dennis también quería hacer fotos, así que eligió la Alpha 1 II de Sony como cámara principal. «Si bien tenía la FX3 de Sony en un cardán en caso necesario, la Alpha 1 II estaba siempre en un soporte para el hombro o en mis manos. Es la cámara híbrida perfecta para mí, y funcionó a las mil maravillas grabando vídeo con poca luz por la noche. Podía grabar a ISO 12 800 en S-Log 3, que luce genial. Grabé principalmente con los objetivos FE 24-70mm f/2.8 GM II y FE 70-200mm f/2.8 GM OSS II. Asimismo, pude combinar la función de estabilización Dynamic SteadyShot de la cámara con la Optical SteadyShot de los objetivos, y era como si estuviese utilizando un trípode. Fue increíble».
También llevaba en la bolsa para la cámara el objetivo FE 16-35mm f/2.8 GM II, que utilizó para tomas más amplias. El trío de objetivos f/2.8 le permitió a Dennis disparar a f/2.8 y obtener la mayor cantidad de luz posible al tiempo que mantenía la sensibilidad ISO lo más baja posible.
«Filmé casi todo en 4K a 50 o 100 fps, con la apertura a f/2.8, el ISO a 12 800 y el obturador a 1/100 o 1/200 segundos según la frecuencia de imagen. Disparar a estas velocidades me ayudó a conseguir mis tomas favoritas de un hombre que saltaba a través de la hoguera, con todas aquellas brasas volando por el aire a cámara lenta. Para esta toma, incluso cambié de PAL a NTSC para aumentar aún más la frecuencia de imagen y conseguir 120 fps. No me importa alternar entre PAL y NTSC si se trata de lograr unos fotogramas más y reforzar el efecto de cámara lenta cuando muestro el metraje a 24 fps. Le confiere un aspecto impresionante».
El vídeo final es un espectáculo dramático, a menudo tenso, lleno de vibrantes colores y contrastes. El objetivo de Dennis era introducir a otras personas en la cultura y el ritual. En su canal de YouTube también puede verse el proceso de rodaje del vídeo, que nos cuenta aún más sobre el festival y la aventura de Dennis durante sus pocos días de rodaje. «Para nosotros, en Europa, el festival es algo muy distinto a lo que estamos acostumbrados. Quería captarlo todo y mostrar al mundo la rica cultura y los rituales de la gente de esta parte del mundo».
"Siempre existe una historia que contar y una perspectiva nueva por descubrir"