La fotografía y el cine consisten en capturar el momento adecuado, el ángulo perfecto y la luz óptima. Pero para mí, también tiene que ver con la eficiencia y la portabilidad: disponer de un equipo que se adapte a mi ritmo de trabajo rápido sin comprometer la calidad. Esto es exactamente lo que encontré con el objetivo FE 16mm f/1.8 G acoplado a la cámara Alpha 7C II. Esta combinación no solo es de categoría profesional sino que además es increíblemente compacta, lo que me permite crear unas imágenes con un estándar de calidad para trabajos comerciales y también para redes sociales sin perder agilidad en el plató.
Un gran angular revolucionario
Cuando tuve por primera vez el FE 16 mm f/1.8 G en mis manos, me impresionó inmediatamente su perspectiva ultra gran angular y su extraordinaria calidad de imagen. A diferencia de muchos otros objetivos gran angular, ofrece detalles nítidos de un extremo a otro, incluso cuando se dispara con el diafragma completamente abierto a f/1.8.
Lo que más me llamó la atención fue lo naturales e inmersivas que parecían las imágenes. No había una distorsión exagerada, solo una profundidad preciosa y cautivadora que atrae al espectador hacia el fotograma. La posibilidad de disparar con un adaptador de filtro de 67 mm también suponía una gran ventaja, gracias a lo cual pude utilizar un filtro ND variable en los diferentes objetivos que tengo en mi bolsa, como el FE 35mm f/1.4 GM o el FE 20mm f/1.8 G.
La portabilidad se une al profesionalismo
Nuestro reducido grupo consiguió que la sesión fuera aún más eficiente. Con Kerim haciendo fotos entre bastidores y Franky manejando la iluminación como jefe de iluminación y asistente, pudimos concentrarnos por completo en crear las mejores imágenes posibles sin tener que cargar con un equipo pesado.
Una de las mayores sorpresas fue lo compacto y ligero que es este equipo. El día del rodaje, llevaba mi Alpha 7C II con el FE 16mm f/1.8 G en el bolsillo del chaquetón; sí, un kit completo de cinematografía profesional que cabe en un bolsillo. Este nivel de portabilidad es totalmente revolucionario para los creadores de contenido, ya que nos permite seguir siendo flexibles, espontáneos y eficientes al tiempo que capturamos imágenes de alta calidad.
A pesar de su reducido tamaño, la apertura f/1.8 me proporcionó un rendimiento excepcional en condiciones de poca luz, algo crucial para mi último proyecto sobre freerunning, momentum., en el que trabajé en estrecha colaboración con los atletas de parkour Jan y Mathias.
Grabamos en un entorno urbano subterráneo con una sola luz alimentada por batería y, gracias a la capacidad de captación de luz del objetivo, los resultados fueron espectaculares.
momentum.: la intersección del movimiento y la narración
Trabajar con freerunners fue una experiencia reveladora. Al igual que en el cine, cada movimiento se planifica, visualiza y ejecuta meticulosamente con precisión. Antes de intentar un truco, Jan y Mathias analizaban la ubicación, medían las distancias, evaluaban los riesgos y no lo realizaban hasta que todo estaba a punto. Este proceso reflejaba mi propio enfoque de la videografía: planificar, experimentar, perfeccionar y, finalmente, capturar la toma perfecta.
In momentum. quería mostrar la energía, la velocidad y la intensidad del parkour, pero también destacar esos momentos de preparación mental y titubeo. Esa dualidad, entre la prisa del movimiento y la profundidad de la concentración, se vio maravillosamente reforzada gracias a la fuerza visual del FE 16 mm f/1.8 G.
La perspectiva ultra gran angular ayudó a realzar el entorno de los atletas, haciendo que todos y cada uno de los espacios transmitieran una sensación de amplitud y cinemática. Al mismo tiempo, la escasa profundidad de campo a f/1.8 hizo que incluso las tomas amplias parecieran inmersivas y tridimensionales, dando una sensación de separación entre el sujeto y el fondo, algo que suele ser difícil de conseguir con un objetivo gran angular.
Rompiendo barreras con el enfoque cercano
Otra característica que realmente me impresionó fue la distancia mínima de enfoque de apenas 0,15 m. Esto me permitió crear varias tomas increíblemente intensas y con perspectiva, colocando la cámara sumamente cerca de mi sujeto mientras mantenía un campo de visión amplio.
Esto fue especialmente útil en secuencias en las que quería poner de relieve el esfuerzo físico y la emoción en estado puro de los atletas. Primeros planos de sus manos agarrando superficies, sus pies aterrizando en cornisas o incluso las expresiones faciales en momentos de alta presión: todo parecía más visceral y dinámico gracias a esta capacidad casi macro.
Un objetivo que estimula la creatividad
El FE 16mm f/1.8 G no es solo una herramienta, es un potenciador de creatividad. Tanto si estás fotografiando paisajes urbanos, fotografía callejera, paisajes, astrofotografía o creando contenido altamente energético, este objetivo ofrece resultados que inspiran. Equilibra la excelencia técnica con la practicidad de uso, lo que lo convierte en un elemento esencial del equipo de cineastas y fotógrafos que exigen calidad y flexibilidad.
Para mí, este objetivo es más que simple óptica: es una prolongación de mi proceso creativo. Y, con la Alpha 7C II, forma una potente herramienta compacta que me permite contar historias de una manera que resulta profesional y personal a la vez. Si estás buscando un objetivo que sobrepase los límites creativos y, al mismo tiempo, sea ligero y portátil, esta podría ser la opción perfecta.
Stefan Krenn es un cineasta y creador de contenidos de Austria que trabaja principalmente en producciones comerciales y vídeos musicales