Planificar tus imágenes en función del tiempo
La niebla y la bruma son gotas de agua suspendidas en el aire, aunque en realidad se trata de nubes mucho más bajas de lo habitual. Por eso, conviene planificar con antelación a la hora de hacer fotos cuando hay niebla. Escoge un lugar que sepas que suele tener niebla y estate pendiente del tiempo. Lo ideal es llegar a la ubicación elegida antes del amanecer en un día con cielo despejado. Así contarás con las mejores condiciones lumínicas, cruciales para cualquier fotografía de paisajes.
La luz en tu ubicación cambiará a medida que salga el sol, así que busca siempre cómo la luz crea diferentes colores, sombras y haces en tu escena. Por ejemplo, busca los hermosos haces de luz que atraviesan un bosque brumoso o la larga sombra de una estructura atravesando un paisaje.
Equipo
A la hora de inmortalizar paisajes, las funciones más ideales de una cámara son su resolución y su rango dinámico. La Alpha 7R V y la Alpha 7 IV de Sony son dos opciones excelentes, dadas sus resoluciones de 60 y 33 megapíxeles, respectivamente, así como su alto rango dinámico.
El objetivo que elijas dependerá precisamente de lo que quieras fotografiar, pero los gran angulares y los teleobjetivos suelen ser los mejores para este tipo de tomas. Te permitirán captar la escala de la escena o centrarte en detalles lejanos del paisaje. Hay muchas opciones de montura para objetivos FE de Sony, pero los objetivos FE 12-24mm f/2.8 G Master o FE 12-24mm f/4 G son opciones estupendas para captar escenas amplias, mientras que el FE 100-400mm f/4.5-5.6 GM OSS de Sony es un objetivo versátil para captar detalles.
Además de la cámara y los objetivos, utilizar un trípode es una buena idea para mantener la estabilidad de la imagen. Llévate también un faro o una linterna cuando vayas a la ubicación elegida e instala la cámara en la oscuridad.
Composición
Inmortalizar algunos de los paisajes con niebla más espectaculares requiere estar en la cima de una colina o montaña, sobre un valle brumoso. En estas escenas hay varios elementos, como edificios o árboles, que asoman entre la niebla como si se elevaran entre las nubes.
Eso sí, si intentas captar la escena con un objetivo gran angular, es muy probable que no tenga un efecto tan espectacular como en la realidad. Aquí es cuando un teleobjetivo resulta muy útil. Haz zoom sobre los elementos que te interesen y asegúrate de dejar suficiente espacio a su alrededor para poder apreciar las condiciones de niebla.
Si buscas capturar la escena íntegra, necesitarás algo que llame la atención del espectador. Identifica algo en el fondo que puedas utilizar para hacer la sección inferior de la imagen más interesante. Una pequeña planta, el tronco de un árbol, una roca o un camino son ejemplos de elementos en primer plano que atraen y dirigen al espectador hacia la imagen.
Utiliza la herramienta de nivelación de la pantalla trasera o del visor para asegurarte de que tu cámara esté perfectamente recta. Haz coincidir las líneas del indicador de nivel hasta que las líneas de ambos lados se iluminen en verde, lo que indica que el horizonte está nivelado.
Configuración de la exposición
Aunque los ajustes exactos que necesitarás para exponer tu imagen variarán, hay algunas reglas que puedes seguir.
Como con cualquier imagen de paisaje, lo ideal es enfocar la mayor parte posible de la escena, así que utiliza una apertura pequeña para conseguir la mayor profundidad de campo, pero evitando la configuración más pequeña para obtener la máxima nitidez. Configurar en f/11 es un buen punto de partida.
Si sacas fotos al amanecer, es posible que la niebla sea brillante. Estate pendiente del histograma en la pantalla o en el visor para comprobar que no te estés perdiendo detalles de las zonas iluminadas. Ajusta la exposición para evitar grandes manchas de detalle quemado; con el buen rango dinámico y el ruido reducido de las cámaras Alpha de Sony, siempre puedes aclarar las sombras para recuperar detalles al editar.
Si no quieres editar imágenes RAW, utiliza las funciones HDR u Optimizador de rango dinámico (DRO) integradas en la cámara. La configuración HDR hace varias tomas de la misma escena con exposiciones distintas y las combina hasta obtener una fotografía con más detalle en las zonas iluminadas y sombrías. En el caso de fotografías HDR, necesitarás un trípode para mantener la cámara inmóvil para cada imagen.
El DRO altera la exposición para mantener la mayor cantidad posible de detalles en las zonas iluminadas, a la vez que aclara las zonas sombrías. Cuanto mayor sea el valor del DRO, mayor realce tendrán las sombras. El DRO es ideal para generar imágenes que publicar en las redes sociales sin tener que dedicar tiempo a editarlas una vez sacadas.