Crina Popescu es fotógrafa, directora creativa y profesora, y si tuviera que definirse con una sola palabra, esa sería “inconformista”. Cuando tiene que hacer campañas para marcas internacionales, la fotografía y la edición se convierten en sus dos manos creativas. Su trabajo ha ayudado a que las marcas crezcan y, para ella, el éxito de sus colaboradores es su mayor recompensa, ya que su lema es “crecer siempre juntos”.
Cuando tengo una cámara en las manos, mi objetivo es capturar la mejor versión de quien está frente a mí. Tanto si se trata de un producto como de una modelo o un niño: me encanta esculpirlos con la mejor luz posible.
Mi estudio es mi hogar creativo. Mi equipo y yo organizamos sesiones de fotografía, eventos y talleres. Una pregunta que me suelen hacer en los talleres es “¿qué objetivo puedes recomendar que funcione en la mayoría de las situaciones?” Y siempre respondo que no existe uno como tal. Pero eso cambió cuando tuve la oportunidad de probar el nuevo FE 50-150mm f/2 GM de Sony.
He podido usar el objetivo durante cuatro semanas, y siempre ha estado con mi cámara. He hecho fotografías de moda, retratos o incluso de productos, y no he tenido que cambiar nada de la forma habitual en la que trabajo.
Dada la gran apertura f/2, no me esperaba que fuese un objetivo ligero, pero lo cierto es que no era tan pesado como pensaba. De hecho, tiene más o menos el mismo peso que mi antiguo FE 70-200mm f/2.8 GM OSS. La velocidad de autoenfoque fue impresionante y, junto con mi Alpha 7R V, enfocó perfectamente en cada momento, incluso cuando trabajaba rápido.
Como fotógrafa comercial, mi trabajo suele utilizarse para impresiones de gran tamaño, por lo que entregar unas imágenes nítidas que se vean bien en la impresión es imprescindible. Fotografié todo con una apertura completa y me impresionó mucho la nitidez.
Debo admitir que la distancia focal me intrigó al principio, pero después de fotografiar un poco me di cuenta de que el objetivo contaba con el rango perfecto para cambiar rápidamente de una imagen de cuerpo completo a un retrato en primer plano. La apertura constante lo hizo aún más fácil, ya que no tuve que ajustar la exposición.
Para mí, un objetivo como este cubre el rango perfecto para un trabajo de estudio, y el rendimiento es excelente. En el poco tiempo que lo tuve, se convirtió rápidamente en un indispensable en mi trabajo y puedo prever una relación duradera y feliz en el futuro.