Crear «Los objetivos de mañana, hoy» siempre ha sido mucho más que una estratégica frase de marketing para Sony, es una filosofía.
“Sony siempre ha sido una empresa tecnológica”, afirma Jazz Sidharh – Gestora de marketing de objetivos, Sony Europe. “Somos conscientes de la tecnología que desarrollamos, y podemos sacar provecho de ello. Cualquier objetivo que creemos no solo debe funcionar con la generación actual de cámaras, sino también con las que están por venir. Siempre pensamos en el desarrollo futuro”.
Ese desarrollo futuro empezó más de tres años antes del lanzamiento de la Sony Alpha 7, con el lanzamiento de las Sony NEX-3 y NEX-5, las primeras cámaras con montura E de la empresa.
Desde el comienzo de la montura E, la finalidad siempre ha sido la creación de una cámara y objetivos full-frame”, comenta Jazz. “Queríamos crear productos que permitieran a los fotógrafos disfrutar de lo que hacen: un sistema de cámara pequeño, ligero y full-frame con una gran selección de objetivos. Esto sentó los cimientos de nuestra elección de objetivos cuando sacamos la cámara por primera vez”.
Junto a las revolucionarias Sony Alpha 7 y Alpha 7R, Sony anunció los FE 28-70mm f/3.5-5.6 OSS, Zeiss Sonnar T* FE 35mm f/2.8 ZA y Sonnar T* FE 55mm f/1.8 ZA. Los dos objetivos Zeiss fueron desarrollados por Sony junto con el emblemático fabricante de objetivos alemán, con el que Sony ha establecido una colaboración duradera. “Poder empezar con el lanzamiento de cámaras full-frame con esos dos objetivos estupendos fue fantástico”, afirma Jazz. Desde entonces, Sony ha seguido ampliando la gama año tras año, creando objetivos revolucionarios, que aún gozan de un estatus ideal entre los usuarios de Sony Alpha.
“Un momento crucial para nosotros fue el lanzamiento de la serie de objetivos G y G Master. El primer objetivo serie G fue el FE 70-200mm f/4 G OSS, lanzado en 2014. En aquella época, empezamos a sobrepasar los límites gracias a los objetivos que desarrollaban nuestros ingenieros. Vimos una gran mejora en la tecnología de enfoque automático, tanto en las velocidades de procesamiento como en la tecnología motriz. La resolución mejoró cuando empezamos a producir tipos especiales de elementos de cristal: elementos asféricos y supercristal con dispersión ultrabaja. Dos años después de la presentación de nuestros objetivos serie G, lanzamos la serie G Master de primera categoría”.
En 2016 lanzamos tres objetivos G Master: el FE 24-70mm f/2.8 GM, el FE 70-200mm f/2.8 GM OSS y el FE 85mm f/1.4 GM.
“Estos objetivos eran muy especiales para nosotros”, comenta Jazz, “porque son la cima de nuestro diseño tecnológico de objetivo con funcionalidades de Sony únicas, como el elemento XA (asférico extremo). El elemento XA nos permite conseguir una precisión de superficie extremadamente fina, que se mantiene en 0,01 micrones, para obtener una combinación sin igual de alta resolución y bokeh con un bonito fondo liso en nuestra colección G Master”.
Hay tres objetivos que siempre son la base de los fotógrafos: la trinidad formada por el 16-35mm f/2.8, el 24-70mm f/2.8 y el 70-200mm f/2.8, que Sony completó en 2017 con el lanzamiento del FE 16-35mm f/2.8 GM.
“Para un fotógrafo aficionado o profesional, esta trinidad de objetivos estará siempre presente en su bolsa con el equipo. Nos enorgullecemos de haber escuchado las críticas de nuestros usuarios y de haber implementado sus necesidades siempre y cuando fuera posible. Acabamos de completar la segunda tirada de esos objetivos con el lanzamiento reciente del 16-35mm f/2.8 GM II, y hemos trabajado con nuestros ingenieros para crear unos objetivos más pequeños y ligeros, con una velocidad de enfoque automático más rápida y con un rendimiento de vídeo mejorado”.
Las mejoras no son solo funcionales: hemos reducido el peso en casi 1 kg en comparación con la generación anterior, algo muy significativo para los fotógrafos de viajes, para quienes cada gramo cuenta.
El lanzamiento de la Alpha 9 en 2017 era el momento ideal para que Sony empezara a sacar los teleobjetivos necesarios para las fotografías de animales salvajes y deportes. El FE 100-400mm f/4.5-5.6 GM OSS fue el primero de esos objetivos, seguido por el FE 400mm f/2.8 y el FE 600mm f/4 GM OSS en los años siguientes. “Estos objetivos son esenciales para nosotros”, continúa Jazz, “fueron los primeros objetivos que incluían elementos con fluoruro. Y, me reitero, como usamos elementos XA y motor lineal XD, estos objetivos siguen siendo tan ligeros como nos es posible, una gran ventaja en los teleobjetivos más grandes”.
Los teleobjetivos anchos seguirán llegando. En enero de este año, Sony anunció que el objetivo FE 300mm f/2.8 GM OSS estaría disponible muy pronto, a tiempo para los principales eventos deportivos del próximo verano.
La completa colección de objetivos cuenta en la actualidad con 72 objetivos. 51 de los cuales son full-frame, mientras que los otros 21 son APS-C, incluidos los teleobjetivos. La ventaja de la montura E es que tanto si empiezas tus andadas con una cámara con sensor APS-C, como la ZV-E10, como si eres profesional con una Alpha 1 de 50 megapíxeles, o incluso si grabas un vídeo con una cámara FX6 Cinema, puedes hacer uso de cualquiera de esos 72 objetivos con montura E.
Las tecnologías de Sony les permiten crear nuevos diseños de objetivos que no se han hecho anteriormente, aportando así nuevas ideas al mercado. Ejemplo de ellos son los recientes FE 20-70mm f/4 G y 70-200mm f/4 Macro G OSS II. “Rompemos las convenciones con estos dos objetivos. Con un teleobjetivo, se tiene todo lo necesario a partir de un 20-400mm con una capacidad macro de 1:1”, dice Jazz.
© Petar Sabol | Sony α7R V + FE 70-200mm f/4 Macro G OSS II + 2x Teleconverter | 1/13s @ f/13, ISO 250
Una de las razones por las que Sony puede crear los objetivos del mañana es porque todo: desde las cámaras hasta los sensores, pasando por los objetivos o el software lo desarrolla un equipo interno.
Hay una gran conexión entre los componentes, ya hablemos de un objetivo en términos de diseño óptico, de los elementos individuales de los objetivos, de los motores lineales o los activadores, los chasis. Todas las piezas están conectadas y trabajan en conjunto con la cámara. El sensor de imagen, el procesador, la pantalla, el visor y, más recientemente el chip de IA. Todo está intrínsecamente conectado, lo que nos permite obtener el mejor rendimiento de las cámaras y los objetivos”.
En un mundo creativo en constante cambio, los ingenieros de Sony crean productos que satisfacen las demandas de los creadores, tanto si se trata de fotos como de vídeos, o de ambos. “La forma en la que la gente utiliza las cámaras ha cambiado”, dice Jazz. “La fotografía sigue siendo extremadamente importante, pero la videografía y la realización de vídeos han recorrido un largo camino. Ahora, no solo los profesionales se dedican a ello. Los vloggers reclaman objetivos compactos y ligeros que sigan proporcionando la mejor calidad posible. Así que vamos a seguir innovando. Escuchamos las opiniones y las necesidades de nuestros fotógrafos y realizadores de vídeo, y queremos satisfacer las necesidades de los usuarios de Sony, tanto ahora como en el futuro“.