En un mundo repleto de objetivos zoom de alta ingeniería, hay una combinación de objetivos que sigue siendo ser la opción preferida de muchos fotógrafos: el objetivo de 300 mm acoplado al teleobjetivo de 1,4x. El famoso fotógrafo de vida salvaje Petar Sabol utiliza el objetivo FE 300mm f/2.8 GM OSS de Sony con el teleobjetivo de 1,4x de Sony, obteniendo así un objetivo de 420 mm a f/4.
“Es tan pequeño y ligero”, afirma Petar, “que puedes llevarlo colgado del cuello todo el día y utilizarlo cámara en mano sin que resulte pesado”. De hecho, el objetivo 300mm GM es el objetivo de 300 mm más pequeño y ligero del mundo, con una longitud de 265 mm y 1.460 g de peso. “Cabe incluso en una bolsa para cámara normal. Es una gran ventaja para los usuarios de Sony, si lo comparamos con otras marcas”.
Hubo una época en la que usar un teleobjetivo de 1,4x habría tenido un efecto considerable en la calidad de la imagen. Sin embargo, los teleobjetivos de Sony están diseñados para combinarlos con objetivos específicos, lo que le permite a Sony garantizar un rendimiento absoluto. “La calidad óptica con el teleobjetivo de 1,4x es espectacular. Básicamente, no se percibe pérdida alguna en la calidad de la imagen”.
El teleobjetivo de 1,4x no es el único que ofrece Sony, pues también existe un teleobjetivo de 2x, pero Petar cree que el de 1,4x es el más útil, sobre todo cuando lo combina con el objetivo de 300 mm. “La gente suele decirme que con la resolución de 50 megapíxeles de la Alpha 1 siempre tengo la opción de recortar las imágenes, pero yo prefiero que todo salga lo más perfecto posible con la cámara”.
Debido a los factores físicos que intervienen en la reducción de la apertura, con el 1.4x 1EV se pierde luz, por lo que el objetivo de 300 mm f/2.8 se convierte en uno de 420 mm f/4. “Creo que la comparación más similar sería el FE 400mm f/2.8 G Master OSS. Ese objetivo cuesta el doble que el de 300 mm junto con el teleobjetivo de 1,4x, y pesa casi el doble, sin olvidar que también es más grande. Así que la reducción de una apertura a f/4 es un compromiso perfecto”.
Gracias a la distancia focal, fotografiar a f/4 sigue creando bonitos fondos borrosos para las imágenes de vida salvaje de Petar, lo que le permite aislar a la criatura para mostrárnosla con claridad en sus imágenes.
Una de las tareas más complejas para un fotógrafo de vida salvaje es capturar aves volando. Es una tarea que depende de la habilidad y los conocimientos del fotógrafo para reconocer los patrones de las aves, pero también en la fiabilidad y en la precisión del seguimiento del autoenfoque de las cámaras. Por último, los motores del objetivo deben ser capaces de seguir el ritmo de la cámara que, en el caso de la Alpha 1 de Sony, significa ser muy muy rápido. El problema está en que al añadir un teleobjetivo de 1,4x, se está colocando algo entre la cámara y el objetivo que podría ralentizar potencialmente el enfoque.
“No noté ninguna diferencia con el teleobjetivo de 1,4x”, afirma Petar. “Aún no he tenido la oportunidad de probar esta combinación con un martín pescador. Son muy complicados porque son muy rápidos, pero tras haber constatado el rendimiento del objetivo fotografiando muchas otras aves, no creo que sea un problema. Cuando fotografío con la combinación de 300 mm y 1,4x tengo la certeza de que la capacidad de enfoque funcionará a la perfección”.
Una de las imágenes que demuestra cómo el objetivo de 300 mm y el teleobjetivo de 1,4x funcionan de maravilla con la Alpha 1 de Sony es esta de una garza sobre una roca.
“Faltaba poco para la puesta de sol”, dice Petar. “Yo estaba en un barco, fotografiando camara en mano con el objetivo de 300 mm y el teleobjetivo de 1,4x en mi Alpha 1 de Sony. Divisamos la garza y empezamos a acercarnos lentamente. Había mucha retroiluminación procedente de la puesta de sol, por lo que el lado de la garza que podía ver estaba ensombrecido. Gracias al fantástico sensor de la Alpha 1, pude eliminar las sombras para ver la garza. Por suerte, conseguí hacer la foto justo antes de que emprendiera el vuelo y se alejara”.
Aunque Petar está especializado en vida salvaje, también le gusta fotografiar otros tipos de imágenes con el objetivo de 300 mm y el teleobjetivo de 1,4x. “Es genial para deportes, o incluso para algunos retratos, en general, para cualquier imagen en la que quieres separar el objeto del fondo y crear un bonito trasfondo para el objeto. Eso es lo que más me gusta. Es un objetivo muy compacto y ligero que me permite fotografiar a 300 mm con una apertura de f/2.8 cuando necesito la mayor iluminación posible. Después, puedo cambiar rápidamente a uno de 420 mm con f/4, que me proporciona una estupenda distancia focal para fotografiar vida salvaje a una buena distancia de trabajo”.
"Siempre procuro que mis fotos sean mejores, independientemente de cuánto tiempo me lleve y cuánto esfuerzo exija"