«Hacía tiempo que no me iba de vacaciones a algún sitio, ¡y que no fuera por trabajo!», dice el fotógrafo londinense Ron Timehin. Los fotógrafos profesionales nunca dejan de hacer fotos, ni siquiera cuando están de vacaciones, así que Ron metió en la maleta la Alpha 7CR de Sony, un modelo ideal para viajar. «Fue agradable tener la libertad de explorar y experimentar y simplemente hacer fotos de lo que me apeteciera».
Por supuesto, el enfoque cambia cuando Ron no está haciendo encargos comerciales. «Normalmente tengo que estar muy concentrado, y la mayoría de las imágenes de una sesión suelen ser bastante parecidas. Pero cuando estoy de vacaciones puedo probar varios tipos de imágenes: paisajes, paisajes urbanos y retratos. En mi viaje a Sudáfrica, lo único que quería era captar los bellos paisajes».
Los lugares no son solo su geografía, sino también la gente que los habita; por eso Ron quería hacerse una idea real del lugar conociendo a lugareños y haciéndoles retratos.
«Para mí, fotografiar a la gente es un lujo; puedes hablar con ellos, interactuar, aprender un poco sobre ellos y hacerte una idea de la zona que normalmente no conseguirías».
Para la mayoría, fotografiar a desconocidos no es fácil, y Ron no es una excepción. Lleva años adquiriendo la confianza necesaria para pedirle a alguien que se deje hacer un retrato. «Cuanto más lo haces, más cómodo te sientes. Con los años he aprendido que a la gente le gusta que le hagan fotos, sobre todo cuando se lo ofreces como un cumplido. Así es como siempre afronto la situación. Me acerco a alguien, le hago un cumplido, le digo por qué quiero hacerle una foto y, a veces, mantengo una breve conversación. Nueve de cada diez veces la gente se siente halagada».
Ron eligió la Alpha 7CR específicamente para el viaje. «Es agradable contar con una cámara pequeña y ligera como esta, pero que reúna todas las potentes funciones y la increíble resolución de mi Alpha 7R V de Sony profesional. Para la fotografía de viajes, el cuerpo de la cámara es realmente potente y se puede meter en una bolsa pequeña, lo que es de gran ayuda cuando viajas y exploras. Funciones como el reconocimiento de sujetos basado en inteligencia artificial te ayudan a conseguir las fotos que quieres».
El retrato favorito de Ron, que hizo con la Alpha 7CR, es la de un dependiente de una tienda de ropa.
«Estuve en Bo-Kaap, uno de los barrios más antiguos de Ciudad del Cabo, que tiene mucha historia. Allí vivían esclavos, y sus casas tenían que estar pintadas de blanco. Cuando fueron liberados, todos los residentes pintaron sus casas de colores vivos y brillantes para celebrar su libertad».
«Había visto al caballero de la foto alguna que otra vez, así que me armé de valor, me acerqué a hablar con él y le pedí si podía hacerle un retrato».
Ron tomó la imagen con el objetivo FE 40 mm f/2.5 G de Sony, uno de los que más utilizó durante el viaje. «La distancia focal es muy interesante», dice Ron. «Normalmente, estoy acostumbrado a disparar con un 35mm o un 50mm. Así que tener un punto medio es genial. Me siento cómodo haciendo retratos con él, pero sigue siendo lo suficientemente amplio como para fotografiar paisajes, paisajes urbanos y tomas de tipo documental».
Ron también se valió del objetivo FE 16-25 mm f/2.8 G. «Es muy fácil de usar porque, a pesar de la amplitud de campo que ofrece, es muy pequeño, por lo que resulta ideal para viajar. Cuando he necesitado más amplitud para fotografiar arquitectura o paisajes, es un objetivo estupendo».
Como el tema y la ubicación cambiaban tanto a medida que Ron viajaba de un lugar a otro, confiaba mucho en la Alpha 7CR para conseguir la exposición correcta. «Me gusta disparar en modo prioridad de apertura y luego ajustar la velocidad de obturación mínima en función del sujeto. También configuro la sensibilidad ISO en automático, pero la ajusto para que funcione dentro de un intervalo en función de la luz. De este modo, la sensibilidad ISO y la velocidad de obturación cambian dentro de ese intervalo preferido a medida que me desplazo de un lugar a otro y la luz va cambiando».
En un lugar como Ciudad del Cabo, la luz puede cambiar a menudo. Durante su visita, Ron se encontró con la hermosa luz dorada, pero también con la bruma y la niebla propias de un lugar costero.
«El paisaje es impresionante, pero también lo es la calidad de la luz. Es algo que no he visto en muchos otros lugares; es tan pura. Y creo que el agua que lo rodea crea una agradable niebla, y se consiguen muchas escenas brumosas. Tuve suerte de poder fotografiar imágenes tan diversas en un lugar tan hermoso».
"La fotografía me permite procesar, valorar e interpretar el mundo que me rodea"