Jenny Alice (@jennyalicefilms) es una cinematógrafa freelance que ha trabajado en casi todo, desde vídeos musicales a contenido de comercio electrónico y promociones de productos. Como la mayoría de los cinematógrafos, normalmente graba su material con objetivos rápidos de cine prime, pero quería aceptar el desafío de probar el nuevo Sony FE PZ 16-35 mm f/4G y compartir sus primeras impresiones con Alpha Universe.
Cuando se trata del debate sobre objetivos zoom o prime, gran parte de la conversación se centra en los aspectos prácticos de los objetivos zoom frente a la velocidad y el aspecto de los objetivos prime. Pero Jenny descubrió que nuestro PZ 16-35 mm f/4 G puede ser un puente artístico entre los dos.
"Algunos objetivos zoom son, por supuesto, más lentos que los prime y dan a las tomas una nitidez fea. Preocupa que las imágenes sean bastante estériles y planas. Pero este tenía mucho del carácter y capturó todos los detalles realmente bien. Las imágenes eran frescas y con muy buena calidad de cine".
Con el centro de Liverpool como telón de fondo, Alice puso los objetivos a prueba para una película que estaba haciendo para una marca de moda francesa. Emparejó el nuevo FE PZ 16-35 mm f/4 G con la FX6 para mantener su equipo portátil y ligero par aun día de grabación intenso.
“Cuando trabajas sujetando tu cámara con las manos, la estabilidad de algo más grande, como la FX9, es útil. Pero estaba realizando todas las tomas yo misma para este proyecto, corriendo por todas partes. Ir con la FX6 era genial porque tenía acceso a las funciones profesionales de las cámaras más grandes, solo que con una carcasa ligera”.
Textura y escala, sin problemas
Con su ángulo amplio, el objetivo era una elección natural para establecer las tomas, pero ofrecía mucho más que eso. Alice eligió edificios históricos para obtener un fondo rico y con textura a su trabajo. El Ayuntamiento de Liverpool le dio cierto glamour del siglo XVIII para las escenas en interior, mientras que las tomas en el exterior fueron tomadas en la plaza frente al impresionante St George's Hall.
El gran angular significó que Alice pudo transmitir la escala de su entorno histórico sin problema. Y gracias al excelente emparejamiento del objetivo con el rendimiento superior de la FX6 en poca luz, pudo capturar todos los detalles arquitectónicos que deseaba, sin gastar más en equipamiento y luces para el interior.
“No había franjas de color, ni viñeteado, ni distorsión cromática, incluso cuando me acerqué mucho al objeto. Eso era muy impresionante. Pude capturar los detalles y la textura sin problemas”.
Un equipo de una mujer con una cámara
En un trabajo pequeño como este, no tenía el lujo de tener un asistente de cámara. Obviamente eso no significaba que Alice quería fallos en la nitidez, y con tanto movimiento en todo su trabajo, el enfoque automático es imprescindible. Afortunadamente, el enfoque automático suave del objetivo G trabajó de forma perfecta con la FX6, lo que hizo que fuese ideal para una producción más eficaz.
De hecho, el zoom servo supuso que Alice pudo añadir algunas tomas con “dolly zoom” al proyecto, que no hubiesen sido posibles filmando ella sola. Trabajar con la cámara en la mano para estas tomas también sacó a la luz otro beneficio de este objetivo: su zoom interno.
Sin ningún cambio en la longitud del objetivo, el centro de equilibrio de la cámara no cambia mientras se aleja o se acerca el zoom. Esto significa que el usuario puede mantener su cámara perfectamente equilibrada, y ponerla sobre un estabilizador puede, por tanto, ser más rápido y sencillo también.
“Parece algo sin importancia, pero también me encantó que este objetivo no es convexo como la mayoría de los objetivos gran angular. Simplemente significa que puedo añadirle filtros sin problemas, y puede decirse lo mismo para los matte boxes. El cristal plano y fijo hace mi vida más fácil".
Magia práctica
Una secuencia (y característica) en particular que destacó en la mente de Alice a partir de la toma: tenía una bailarina haciendo una pirueta, mientras mantenía la cámara quieta. Cada vez que la cara de la bailarina entraba en el encuadre, el enfoque automático realizaba un seguimiento de sus ojos y corregía el enfoque casi de manera instantánea. No importaba cuántas veces giraba, capturaba sus ojos y afinaba la imagen.
“Ese día, el increíblemente inteligente enfoque automático fue realmente útil. En realidad, este objetivo hizo que toda la sesión fuese mucho más ágil. Su versatilidad compensó con creces el perder algunos pasos de luz”.
Varias secuencias durante la sesión de Liverpool necesitaron un zoom más largo, y Alice eligió la flexibilidad añadida del objetivo de 24-105 mm f/4 G OSS. Durante la evaluación, descubrió que los colores, nitidez y textura coincidían perfectamente con los del objetivo 16-35 mm, haciendo que la posproducción fuese mucho más fácil y ahorrando tiempo. Desde el momento en que la cámara comenzó a rodar en la localización hasta el momento en que exportó la película final, este objetivo 16-35 mm proporcionó lo que Jenny Alice necesitaba y mucho más.
“Tengo algunas tomas realmente amplias maravillosas, sin ese aspecto de ojo de pez que tienes con algunos objetivos. No hay deformación, y en mi opinión el zoom interno es el futuro. Será difícil volver atrás”.