"En mi último viaje a la Antártica, iba buscando una imagen muy concreta —reconoce el experto en vida salvaje Will Burrard-Lucas—. La RX10 IV es perfecta para este tipo de trabajo".
Will buscaba una composición que aunara dos aspectos bordeando la costa de la península Antártica en un barco y desembarcando de vez en cuando para guiar a grupos de afortunados fotógrafos y mostrarles los impresionantes paisajes y la fauna del continente: "Quería transmitir la inmensidad y la devastación de este lugar y, al mismo tiempo, mostrar la vida salvaje que alberga, cómo se valen para sobrevivir en un entorno tan inhóspito", nos cuenta.
La imagen, que mostraba pequeños pingüinos eclipsados por el paisaje helado, fue posible, según Will, gracias a la rapidez de la RX10 IV, una cámara que puede estar lista en pocos segundos para usarse con un enorme rango de sujetos y resultados de alta calidad. Su ritmo es totalmente opuesto al de los glaciares. "Salí a la cubierta del barco —explica— y en ese momento, vi la imagen justo delante de mí. Por suerte, tenía la cámara colgada del cuello y pude reaccionar muy rápido".
"En ese sentido, es una cámara magnífica —continúa—. Es tan ligera que la puedes llevar siempre contigo y estar preparado para todo. En la fotografía de la naturaleza en general, no solo en este caso, nunca puedes predecir lo que vas a encontrarte. Si tienes un equipo más grande, tendrás que ir a por él cuando lo necesites. Para cuando lo tengas preparado puede que ya hayas perdido la oportunidad".
"Además de la ligereza, la función más interesante de la RX10 IV es su alcance —señala Will—. En un viaje como este, normalmente disparaba con el ajuste máximo de 600 mm, perfecto para situaciones en las que no puedes acercarte por miedo a asustar a la fauna”.
Viajar en barco también desveló otra ventaja clave de la RX10 IV. "El barco era muy inestable debido al viento y las olas, así que fue un gran reto —comenta riéndose—. Ahí fue donde realmente me di cuenta de la ventaja que supone usar una cámara pequeña y ligera todo en uno. La configuración más ágil me permitió reaccionar y obtener imágenes que sin duda no habría podido conseguir con un equipo más grande y, además, el sellado hermético de la cámara resistió al agua del mar, la nieve y el hielo".
¿Y qué hay de la función de AF? "La actualización más reciente del firmware permitió aumentar el rendimiento de la función AF —explica—, así que la pude aprovechar de verdad con sujetos como aves en vuelo. Para tratarse de una cámara todo en uno, el AF impresiona mucho, particularmente con estos complicados sujetos que revolotean de arriba a abajo en el horizonte. Pero la cámara los fijó como si de un depredador se tratase, y no se desvió ni con las olas ni con ninguna distracción".
Para fotografiar a estos veloces sujetos, Will también aprovechó el modo ISO automático de la RX10 IV, además de configurar el obturador a la velocidad mínima. "Para capturar pájaros en movimiento volando rápido, suelo recurrir a 1/1600 s o 1/2000 s y una gran apertura —nos explica—. Normalmente, selecciono la ISO más alta posible. El ruido se puede arreglar más tarde, pero el desenfoque de movimiento no tiene solución. No tengo miedo a usar las ISO más altas porque la calidad de la RX10 IV es excepcional".
"La RX10 IV cuenta con funciones muy útiles, lo que la convierte en la cámara perfecta para completar mi equipo Sony Alpha", concluye.