Equipado con la Alpha 6700 de Sony, el fotógrafo finlandés Hugo Korhonen se propuso capturar la primavera cerca de su ciudad natal, Kuopio.
“Me hace mucha gracia el hecho de poder viajar a tantos lugares del mundo y sin embargo conseguir mis mejores fotos muy cerca de casa”, dice Hugo. “Siempre hay un ‘momento’ que simplemente sucede; podría deberse a mis ojos. Conozco tan bien la zona que sé cómo moverme por ella y comprenderla”.
Fotografiar la primavera es un duro reto para Hugo. “La primavera es una época del año preciosa, pero siempre he evitado salir a hacer fotos puesto que padezco una fuerte alergia. Sin embargo, con las imágenes que he tomado este año, ahora me alegro de haberme esforzado y haber podido fotografiar cosas geniales”.
Para esta serie de imágenes de primavera, Hugo utilizó la Alpha 6700 y su potente sensor de tamaño APS-C de 26 megapíxeles. “Empecé capturando imágenes con una Alpha 6500, así que fue agradable regresar a esa serie. Me encanta el tamaño, especialmente la empuñadura, que es muy grande respecto al tamaño de la cámara. El sistema de enfoque más reciente es fantástico, es increíble lo bien que realiza el seguimiento de sujetos como pájaros volando”.
Hugo encuentra escenas preciosas para sus imágenes pero luego busca elementos pequeños dentro de ellas, como personas, aviones, pájaros o animales, que añaden sentido de escala y representan lo grande que es el mundo y lo pequeños que somos nosotros.
Quiero que pase algo excepcional; quizá hay un pájaro posicionado en un lugar específico y sabes que esos pocos segundos desaparecerán en cualquier momento. Pero aparte de eso, quiero contemplar una vista preciosa, quiero algo que genere sentimientos positivos. A veces me pongo a mí mismo o a otra persona en la imagen. Quien contemple la imagen, ve a la persona en la escena y luego mirará lo que esta persona está mirando. Se crea un territorio vivo invisible donde el espectador puede explorar la escena”.
La cámara Alpha 6700 más pequeña, combinada con los objetivos E PZ 10-20mm f/4 G y E 70-350mm f/4.5-6.3 G OSS de Sony, facilitaron las cosas para Hugo.
“No descartes el factor de recorte con el sensor más pequeño”, dice Hugo. “Antes pensaba que no era bueno tener un sensor más pequeño, pero ahora, con el objetivo de 10-20 mm, puedo conseguir tomas gran angular que antes me resultaba imposible, siendo el de 16 mm el más amplio”.
Aunque a Hugo le encanta trabajar con el objetivo de 10-20 mm, tiene muchos motivos para tomar imágenes de paisajes con un teleobjetivo, como el de 70-350 mm.
“Creo que la fotografía consiste en hacer una buena selección de lo que puedes incorporar. Con un gran angular puedes mostrar mucho de una escena, pero con un teleobjetivo puedes resaltar la parte específica del paisaje que quieres mostrar, cosas que el espectador normalmente no vería. Un teleobjetivo permite al fotógrafo centrarse realmente en la historia que quiere contar. Por eso no suelo trabajar con 50 mm, que parece normal para la visión humana”.
Es interesante constatar que la mayoría de las imágenes de paisajes de Hugo están tomadas en vertical. El fotógrafo finlandés siente que esta orientación funciona para sus imágenes y busca escenas en las que pueda disparar en vertical. Pero hay otro motivo, y se debe a la manera en la que casi todos usamos ahora las imágenes.
“Cuando publico imágenes en redes sociales, la orientación vertical está optimizada para las pantallas. Por supuesto, mi objetivo es capturar la escena y hacer arte para mí, pero también para los demás. Sé que si hago la foto en horizontal, lo más probable es que no la vea tanta gente y no despliegue todo su potencial”.
La serie de imágenes verticales revela los ricos colores que ofrece la estación de primavera. Con azules frescos y llamativos amaneceres cálidos, la paleta de colores responde a la espectacular luz de la hora azul, el amanecer, la puesta de sol y la hora dorada.
“La mayoría de la gente ve el mundo durante el día, sobre todo durante la primavera y el verano. Cuando el amanecer es a las 3:30 de la mañana, casi nadie va a ver la increíble luz que hay a esa hora. También me siento diferente cuando estoy despierto trabajando a esa hora; el mundo parece más mágico para mí. Eso es algo que siempre le quiero mostrar a la gente: la belleza de nuestro mundo. Y también me ayuda. Si estoy desanimado, ir y crear algo de arte puede ayudarme a superar esas emociones difíciles y me aporta algo de calma y alivio”.