António Morais agachado detrás de su cámara

Grabación de Number Six con la Alpha 7S III

António Morais

Me llamo António Morais. Soy cinematógrafo y embajador de Sony de origen portugués. Desde muy joven, heredé de mi padre el gusto por la imagen, tanto en la pintura, como en la fotografía y el cine. Pronto me di cuenta de que las imágenes estáticas no eran suficientes para materializar mis ideas y comprendí que quería algo más. Fotografiar situaciones tenía su magia, pero darles vida dentro de las cuatro líneas del encuadre me resultaba más exigente. Después de graduarme, continué grabando en vídeo, lo que reafirmó mi pasión por la cinematografía. He viajado a más de 30 países, siempre con mis compañeros favoritos, que son mis cámaras y mis accesorios. Cuando una grabación se complica, me tranquiliza sentirme privilegiado, porque considero que mi trabajo permite a la gente viajar, ya sea mostrando el mundo real o la ficción en mis imágenes. Hace poco he tenido la oportunidad de grabar con la nueva Alpha 7S III y probarla en el entorno del set de rodaje de mi nuevo proyecto «Number Six».

Number Six: elegir el equipo apropiado para la Alpha 7S III

Para este cortometraje decidí usar un equipo bastante sencillo y versátil para poder tener movilidad a la hora de grabar. Utilicé una carcasa SmallRig y un monitor Atomos Ninja V, además de una placa base, barras y soporte para el matte box.

Para la iluminación, siempre elijo LED. Me encantan porque son fáciles y rápidas de montar. Con la ayuda de Filipe Ferraria (técnico de iluminación) y Pedro Teixeira (asistente de iluminación) pudimos conseguir configuraciones de iluminación complejas en poco tiempo. Como ejemplo de lo difícil que fue, grabamos dentro de la cúpula de un planetario, donde tuvimos que trabajar con la luz del proyector como exposición de base, que terminó siendo a 24fps 1/30 de un segundo a una ISO de 16 000. Aunque suene increíble, trabajamos con algunas de las fuentes de luz de cine a tan solo 5-10 %.

Otro aspecto importante de la grabación de películas es elegir el objetivo adecuado. Para mí, tenían que ser los G Master, pues se han diseñado especialmente para sacar lo mejor de las cámaras Sony. Para diferentes resultados, opté por el 24 mm f/1.4 GM, el 135 mm f/1.8 GM y el 400 mm f/2.8 GM OSS.

Por último, la parte del sonido se hizo exclusivamente en postproducción. Para las narraciones necesitábamos un diseño de sonido que se correspondiera con el estilo del corto. Ricardo Teixeira, el director, colaboró estrechamente con Daniel Carvalho, nuestro compositor musical, para conseguir el complejo nivel de sonido que precisaba esta pieza.

António Morais encuadrando una escena en su cámara

Number Six: elección de la configuración correcta en la Alpha 7S III

En general, la Alpha 7S III me parece más consolidada y completa que los modelos anteriores Alpha 7S para la producción de películas, como podéis ver en el vídeo. Grabo en 4K (UHD) desde 24P a 120P con la máxima resolución y un códec de vídeo menos comprimido (XAVC-S-I) a 10 bits 4:2:2 para obtener lo mejor de las imágenes teniendo en cuenta todo nuestro set de iluminación.

En cuanto al perfil de imagen, elegimos un S-log3/S-gamut3 para una mejor dinámica, ya que las escenas tenían mucho contraste. El balance de blancos se ajustó específicamente a cada escena. Para la gradación de color, trabajamos con Stéphane Sagaz, colorista y técnico de imagen digital, y creamos una LUT para aprovechar al máximo el rango dinámico que utilizamos con el S-log3/S-gamut3. De esta manera, todos los del set obtenían una visualización del resultado final que buscábamos. Este proceso es crucial para que todo el personal tenga una idea del resultado final de la película, además, contar con esta LUT de antemano fue muy útil a la hora de comenzar el proceso de edición y nos dio una buena base sobre la que trabajar.

En cuanto a la configuración del autoenfoque, ajusté los valores de velocidad y sensibilidad de seguimiento de manera que me permitiesen simular un rack focus manual. El rendimiento de la cámara fue fluido en todo momento, excepto cuando la escena era todo oscuridad, lógicamente. Con estas condiciones de luz tan concretas, resultó muy sencillo fijar el enfoque en una posición y esperar a que la luz se encendiera para que enfocase de nuevo un rostro. En esta ocasión, empleé un enfoque manual con la función de asistencia de enfoque, una delicia usarla con el nuevo visor electrónico y la pantalla LCD. Y hablando de la pantalla, la integración táctil y el nuevo menú aportan a esta cámara todavía más fluidez y facilidad de uso. La duración de la batería y la disipación del calor también son impresionantes desde el punto de vista del usuario, sobre todo en la jornada de 16 horas de rodaje que tuvimos.

Number Six: el proceso de posproducción

La posproducción es un proceso muy importante en Golpe Filmes. En nuestro flujo de trabajo usamos Adobe Premiere Pro y Davinci Resolve para trabajar en tándem. En este proyecto codificamos las grabaciones a un tipo de archivo que es más fácil de editar en Premiere y luego unimos los archivos originales para la gradación final. En esta fase final, el códec de 10 bits 4:2:2 hace que todo el proceso sea más divertido y creativo.

El director contó en el proceso de edición con la ayuda de Ana Moreira, ayudante de dirección, y del colorista Stéphane Sagaz. Para la elección del estilo, sabemos que nos encontramos en una era donde los colores pastel están de moda, pero a mí me encanta ir en contra de las tendencias. Por tanto, decidimos usar imágenes más duras y con alto contraste, usando índices de luz y contraste de colores en el set y ajustándolos en posproducción para que la luz y los colores brillasen. Siempre me han gustado las imágenes enfáticas y admiro a los directores de fotografía cuyas obras definen su estilo. Dos de mis grandes inspiraciones son Roger Deakins ASC y Vittorio Storaro ASC, ambos juegan con esos límites de la luz y el color.

António Morais enfocando una escena en su cámara

Los archivos que crea la cámara Alpha 7S III son mucho mejores que en los modelos anteriores. La diferencia más relevante es, sin duda, los 10 bits con 4:2:2, aunque no es lo único. Me parece que Sony ha hecho los deberes en cuanto a colorimetría, en busca de tonos de piel más naturales y limpios, lo cual me parece muy acertado. No me malinterpreten, los modelos anteriores eran muy competentes, pero se limitaban a un códec de 8 bits.

Otro aspecto importante de grabar un corto es la velocidad de transferencia de archivos. ¡Las nuevas tarjetas CFExpress Type A son rapidísimas! Copiamos toda una tarjeta de 160 GB en menos de 3 minutos en el set. Por ejemplo, recuerdo claramente entregarle una tarjeta a Francisco (primer asistente de director) y devolvérmela en un abrir y cerrar de ojos entre toma y toma. Luego le pregunté a Stéphane si la podía formatear sin problema y me dijo que sí, ¡porque ya había hecho hasta dos copias! Eso lo dice todo sobre la tecnología que hay detrás de estas tarjetas.

Última reflexión sobre el uso de la Alpha 7S III en el set

Como ya mencioné antes, esta cámara es mucho más completa y consolidada que sus predecesoras en el entorno profesional. La experiencia que tuve en el set fue fluida, la cámara no me falló en ningún momento. En este tipo de cámaras busco fidelidad y fiabilidad, justo lo que la Alpha 7S III me dio. En el set, no puedo arriesgar ni un minuto cuestionándome mi equipo porque necesito todo el tiempo posible para ser creativo.

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