"Estoy seguro de que no hay ninguna pareja en el mundo para la que no pueda crear unas fotos de boda increíbles. Si la pareja cree en lo que hago, podemos conseguir algo verdaderamente hermoso y único", afirma Marcis Baltskars, considerado uno de los mejores fotógrafos de boda del mundo.
Como muchos otros fotógrafos, los comienzos de Marcis en la fotografía se debieron a su deseo de escapar de un trabajo con jornada de 8 horas.
"Me apunté a un montón de cursos de fotografía dirigidos por algunos de los principales fotógrafos de Letonia. Aprendí a trabajar con modelos, estilistas y maquilladores profesionales. Las imágenes que tomé durante este periodo gozaron de cierta atención en las redes sociales y empecé a recibir ofertas de trabajo. Poco después me di cuenta de que podía convertirme en fotógrafo profesional, así que aposté por ello".
"Cuando repaso los últimos 10 años, veo una historia en la que he estado en el lugar adecuado y en el momento adecuado. No he buscado ni he hecho nada específicamente a propósito, sino que todo empezó al azar y luego sentí que me arrastraba con fuerza. Nunca tuve la intención de especializarme en la fotografía de bodas, simplemente parecía haber una gran demanda".
Muchos fotógrafos tienen una relación de amor-odio con las bodas. Hay mucha presión y no puedes volver a hacer las fotos otro día, pero Marcis ha sabido aprovechar la importancia de la ocasión.
"Me gustan las emociones positivas que se dejan sentir el día de una boda. Es maravilloso poder estar presente en un momento tan hermoso. Todas las bodas tienen algo especial".
"Las personas son muy diferentes —prosigue—, el deber del fotógrafo es estar en sintonía con el novio y la novia. Es importante que la pareja confíe en mí y crea en mis ideas. A menudo estas ideas son espontáneas, ya que el tiempo y la luz cambian constantemente".
"Normalmente pensamos en dos o tres ubicaciones, pero todo lo demás se improvisa. A veces las mejores fotos se hacen al lado de la carretera, junto a un bosque o un prado que hemos visto al pasar, con una luz natural perfecta".
"Me gusta usar luz natural siempre que es posible; casi nunca utilizo el flash. Utilizo la Sony α7R III que, gracias al rango dinámico y a su alta sensibilidad, me permite trabajar con condiciones de luz muy deficientes y conseguir unas imágenes espectaculares. La clave es encontrar dónde está la luz y aprovecharlo".
"El año pasado una pareja decidió casarse en un globo aerostático. Tuvimos que levantarnos a las 2 de la mañana y la ceremonia comenzó a las 5 a. m., durante el amanecer. El destino quiso que el globo aterrizase en una pradera que parecía sacada literalmente de un cuento de hadas, cubierta de rocío y luces mágicas, que es donde se realizó la maravillosa sesión de fotos".
"La principal razón por la que utilizo la α7R III es el tamaño y la calidad de la imagen. Me da una gran cantidad de información con la que puedo editar la fotografía con libertad. Cuando tomo mis imágenes de boda con estilo de reportaje, no siempre puedo acercarme tanto como me gustaría o puede que en el borde de la foto haya algo que no deseo. Con la Sony α7R III tengo 42 millones de píxeles, por lo que dispongo de la resolución necesaria para recortar un poco y seguir teniendo una imagen de alta resolución".
"Asimismo, puedo hacer fotos a 10 fps para captar el momento perfecto. También he usado la Sony α9, que me permite hacer fotos a 20 fps, así puedo elegir el instante que capta la luz y la emoción del momento a la perfección".
"Otro aspecto fundamental —continúa—, es el obturador silencioso, que me permite trabajar en una boda sin molestar con el clic de la cámara".
"Por último, el enfoque automático es rápido y fiable, y me encanta la posibilidad de seleccionar el punto de enfoque con la pantalla táctil. Esto me permite hacer fotos desde distintos ángulos en los que no sería posible mirar por el visor. Es una gran ventaja".
Una boda es, al fin y al cabo, una historia que contar y recordar entre familiares y amigos, y el trabajo de Marcis consiste en captar y contar la historia de ese día y la relación de la pareja.
"Pongo todo mi esfuerzo en cada boda. Para los asistentes, es una historia conocida que les traerá recuerdos. Para quienes no pudieron asistir, quiero que miren las imágenes y creen su propia historia".
"Lo mejor de una fotografía es que nunca cambia, aunque la gente que aparece en ella lo haga" (Andy Warhol)