Llegar a la cima de un volcán activo justo cuando el sol se asoma por el horizonte este sería un logro digno de cualquier lista de cosas que hacer antes de morir. Afortunadamente para Dennis Schmelz, ya la ha tachado. «Aquella mañana estábamos tan cerca del Volcán de Fuego que sentía la presión de su erupción en el pecho», recuerda. «Esa sensación fue probablemente una de mis experiencias de viaje más intensas, pues no solo había esperado años para hacerlo, sino porque nunca antes había sentido el poder de la naturaleza de esa manera».
El Volcán de Fuego forma parte de la Sierra Madre guatemalteca y es uno de los volcanes más activos de Centroamérica, con erupciones cada cuarto de hora. Se halla a unos 16 kilómetros de la ciudad de Antigua, uno de los destinos turísticos más famosos de Guatemala. Sin embargo, que esa proximidad no te engañe: no es fácil acceder, es una recompensa que hay que ganarse.
«No hay ningún teleférico hasta la cima ni nada parecido», se ríe Dennis, «lo que significa que hay que subir casi 4000 metros hasta el mirador. Fue la caminata más dura que he hecho nunca, porque a esa altitud puedes sentir cada paso, e incluso cuando te acercas, tienes que descender otros 600 m por el valle y ascender por el otro lado para llegar. Empezamos a las 2 de la madrugada y llegamos a las 5:30, toda una paliza. Sin embargo, cuando estás allí, te olvidas del esfuerzo y te limitas a empaparte del esplendor de la naturaleza que tienes delante. Para eso vive un fotógrafo y cineasta de viajes como yo. Y que no sea fácil lo hace aún más especial».
Recuerdos como este merecen saborearse, y así lo hizo Dennis: creó una magnífica película de viajes que no solo retrata su visita al Volcán de Fuego, sino que nos da una visión más completa de Guatemala. Y lo hizo todo con su Xperia 1 VI de Sony . «Viajamos por todo el país durante una semana», comenta, «absorbiendo los paisajes campestres, los pueblecitos y conociendo a lugareños. Aunque también buscaba para la película un motivo visual que transmitiera lo colorida y animada que es la cultura, así que recluté a una artista local para que hiciera danzas tradicionales espirituales en muchos de los destinos».
Los dinámicos movimientos de la bailarina encajaban a la perfección con el estilo de grabación habitual de Dennis, que se basa en la energía y el movimiento efervescentes. «El Xperia 1 VI fue perfecto para la tarea. No había ningún guion y nos limitamos a grabar todo lo que experimentábamos. Poder usar un teléfono con cámara también me hizo sentir muy libre. Me permitió ser curioso y flexible, como un turista, y aunque de por sí me gusta usar cámaras pequeñas por esa razón, hacer lo propio con un teléfono con cámara también significó que la gente local que conocí se sintiera más cómoda cuando les grababa. Con un smartphone tienes acceso a todo fácilmente, lo cual probablemente es una de sus mayores ventajas».
«Otra de las grandes ventajas de grabar vídeo con un teléfono es que puedes trabajar completamente cámara en mano y reaccionar al instante porque siempre lo llevas en el bolsillo. No hay grandes estabilizadores, ni objetivos que cambiar, y es ligero, lo que vino de maravilla en la caminata hasta el volcán, donde da la impresión de que cada gramo se multiplica».
Ayudado por la excelente estabilización del Xperia 1 VI, Dennis también se sintió libre para experimentar con ángulos altos y bajos, moviendo la cámara todo el tiempo para mantener el flujo de la película e incluso logrando algunas tomas aéreas brillantes. «La estabilización es tan buena que puede lidiar con todo tipo de movimientos y vibraciones, y consigue una suavidad impresionante, incluso con golpes y movimientos panorámicos», explica, «funcionó de maravilla incluso cuando lo acoplamos a un dron de carreras muy movido. La única ocasión en que no volamos la cámara fue sobre el volcán. Hacía mucho viento y, desde luego, no es el mejor lugar para estrellarse».
A Dennis también le impresionaron los objetivos del Xperia 1 VI. «A una película de viajes como esta le viene genial la textura en sus composiciones», explica, «y eso es fácil cuando tienes de todo, desde un ultra gran angular de 16 mm, pasando por una opción más normal de 24 mm, hasta un verdadero zoom óptico de teleobjetivo de 85-170 mm con configuración macro. Mientras que otros dispositivos pierden calidad en su zoom digital, el Xperia 1 VI ofrece grandes resultados en todo momento».
Al recordar su viaje, Dennis tiene la sensación de que la película capta la aventura a la perfección. «Ir a estos lugares es una experiencia única en la vida, así que quieres documentarla con calidad», concluye. «Para mí, lo más importante de un teléfono es su cámara y las opciones para grabar vídeo. El mundo es un lugar increíble, y quiero poder capturar todas mis vivencias. El Xperia 1 VI es, sin duda, el mejor smartphone para ello».
"Siempre existe una historia que contar y una perspectiva nueva por descubrir"