"Las fotos que saco se convierten en recuerdos —explica la fotógrafa Kate Kirkman—. El día de la boda es el más importante en la vida de una pareja y, cuando empiezas a pensar en aquel día, te vienen a la mente momentos de las fotos que se reviven como reales. Puedes recordar los sonidos, los olores, las emociones... Sin esas fotos, los recuerdos se podrían llegar a desvanecer. Las fotos actúan como desencadenantes visuales de esos recuerdos, por lo que los novios depositan una enorme dosis de confianza en el fotógrafo".
Para Kate, su fiable Sony Alpha 9 II es la pieza perfecta de un kit que le ayuda a capturar todos estos recuerdos. "La considero una gran cámara para bodas —explica—. La combino con los objetivos FE 24-70mm f/2.8, FE 135mm f/1.8 y FE 70-200mm f/2.8 G Master; además de contar con el FE 85mm f/1.8 y el macro FE 50mm f/2.8, que es ideal para capturar los detalles más pequeños".
"Las parejas quieren autenticidad en las fotos de su boda —explica Kate—, quieren mostrar cuánto se aman, pero también desean que se sienta como algo auténtico. Para ello, hablo con la pareja sobre dos aspectos. Por un lado, hablo del contacto físico y suelo decirle al novio que tiene que quedar claro que ella no es su hermana. Por otro lado, hablo de la expresión, y les pido que se muevan demostrando exteriormente el sentimiento que albergan en su interior. Por supuesto, la pareja tiene que centrarse en el momento, el novio no puede estar pensando en lo que va a decir durante el brindis".
Cuando tan solo se dispone de 20 minutos para sacar todas las fotos necesarias, Kate tiene que ser muy rápida y flexible. Trabaja con su marido, Brent, y se compenetran a la perfección para capturar la mayor cantidad de detalles posible. "Sin duda, la Alpha 9 II me ayuda a trabajar más rápidamente y a estar más tranquila —asegura Kate—. Reconozco que animo a la pareja a caminar y moverse un poco más que cuando trabajaba con una DSLR; ya sea usando Eye AF, que es increíblemente bueno, o solo un seguimiento de enfoque continuo estándar, la cámara es absolutamente eficaz enfocando. Nos da, tanto a la pareja como a mí, más libertad; algo genial, porque ayuda a que las imágenes sean mucho más naturales. Así puedo dar rienda suelta a la creación con distancias focales y aperturas, y no estar preocupada por si la imagen se desenfoca; ese miedo se ha terminado".
Desde luego, unas buenas fotografías exigen una buena iluminación, por eso Kate siempre anda buscando lugares en interiores y exteriores en los sitios de celebración. "Sin duda, una bonita luz añade una capa extra de belleza a las imágenes —afirma— y quedan automáticamente más románticas, si bien nunca se puede confiar en contar con ella. Si la luz es muy mala, entonces usamos el flash. Pero tenemos que trabajar con la mayor agilidad posible para seguir obteniendo algo que la pareja quiera enmarcar. Los novios esperan algo maravilloso y lo tenemos que conseguir".
"Procuramos ahorrar tiempo fotografiando con diferentes distancias focales en el mismo ángulo o en ángulos distintos con la misma distancia focal —añade Kate—. Un mayor contexto proporciona más información en el sentido de que muestra el lugar de celebración como algo igualmente importante que el resto de aspectos del día. Como fotógrafos, no siempre nos gusta el telón de fondo, pero forma parte de su día. Por eso usamos distancias focales más largas, para añadir creatividad y capturar imágenes más íntimas de la pareja: ahí es donde uso el objetivo FE 135mm f/1.8".
Por último, la libertad de poder añadir creatividad a sus imágenes es lo que permite a Kate capturar algunos de los momentos más íntimos. "Es estupendo saber que puedo ser creativa y fotografiar cosas como siluetas —concluye—, pero ser consciente de que tengo suficiente rango dinámico para sacar ese detalle de sombra si quiero crear un estilo totalmente diferente al editar es maravilloso, especialmente cuando las bodas son muy dinámicas y siempre vamos apurados de tiempo".
"Siempre voy buscando la luz. La luz es la que convierte lo común en magia" (Trent Parke)
“Siempre voy buscando la luz. La luz es la que convierte lo común en magia” (Trent Parke)