La lente de 70-300 mm F4,5-5,6 G SSM (SAL70300G), por ejemplo, mantiene un rendimiento óptimo en los dos extremos del rango de zoom. La calidad de la imagen no se ve afectada ni siquiera a distancias focales cercanas: algo que pocos diseños de teleobjetivo pueden ofrecer.
Los tubos de lente usan piezas mecánicas de alta precisión, diseñadas para eliminar la reflexión de la luz en el tubo, lo cual podría generar reflejos y reducir el contraste. Pero igual de importante que la precisión óptica es la suavidad de su manejo. El acabado del mecanismo del zoom y de otras piezas móviles está diseñado para que encajen a la perfección y para que su manejo sea extremadamente suave.
Otro factor que contribuye al rendimiento de las lentes α es la función SteadyShot INSIDE. Este sistema de Sony compensa los efectos de la vibración de la cámara durante los disparos sin trípode. Otros sistemas generalmente lo llevan incorporado en el cuerpo de la lente, lo que inevitablemente perjudica al rendimiento óptico.
SteadyShot INSIDE, por el contrario, es una función que está integrada en el propio cuerpo de la cámara. Esto significa que no existe ninguna restricción para el diseñador a la hora de incorporar otros mecanismos antivibración. Y también supone que deja una mayor libertad de acción para que el equipo de diseño pueda centrarse únicamente en la calidad de la imagen. Además, reduce el volumen y el peso de las lentes, por lo que los fotógrafos tienen que llevar menos peso durante sus desplazamientos.
Otra área en la que destaca la lente G es en la reproducción de áreas desenfocadas (fenómeno conocido como "bokeh"). En un retrato, por ejemplo, lo deseable es que la cara de la persona destaque perfectamente enfocada y que el fondo aparezca ligeramente desenfocado. Y aquí es donde la lente G genera una perfecta reproducción desenfocada muy superior a la de la competencia.